Mitad humano, mitad yokai

Sara Borondo
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La precuela mejora y pule los elementos que daban personalidad al primer juego

Mitad humano, mitad yokai

Japón es el escenario de bastantes videojuegos, algo lógico teniendo en cuenta lo importante que es el entretenimiento interactivo para la cultura y la economía de este país asiático. Tan habitual es esta temática que hay conceptos nipones conocidos por cualquier amante de los videojuegos como el shogunato o los yokai, unos seres del folclore popular que tienen partes animales, partes humanas y suelen ser más potentes que los seres humanos, con los que a veces entran en conflicto. Uno de los juegos en los que tienen un papel fundamental estas criaturas es la serie Nioh, creada por el solvente Team Ninja (estudio responsable también de Ninja Gaiden y Dead or Alive).
El primer Nioh, una aventura de rol y de acción, llegó en 2017 tras un desarrollo tortuoso, y sorprendió porque, pese a su clara inspiración en Dark Souls en cuestiones como la elevada dificultad o un combate técnico, reinterpretaba esos elementos haciéndolos suyos y lograba así personalidad propia. El protagonista era un pirata inglés que recorría el Japón de principios del s. XVII luchando contra yokai y la historia combinaba esta mitología popular con hechos reales. 
Nioh consiguió unas buenas ventas, de forma que Team Ninja se puso manos a la obra con el siguiente capítulo, que ha salido ahora en exclusiva para PS4. El equipo de desarrollo de Koei Tecmo ha conseguido en esta ocasión refinar los ingredientes y mejorar la fórmula para ofrecer un título de gran calidad.
La historia que se narra en Nioh 2 transcurre casi medio siglo antes que el primer juego y en esta ocasión el protagonista es un personaje anónimo cuyos rasgos puede decidir el jugador con una gran cantidad de posibilidades, e incluso puede compartirse el personaje creado utilizando un código alfanumérico. Este personaje acompaña en sus aventuras al daimio (señor feudal) Toyotomi Hideyoshi, un personaje real del Periodo Sengoku que unificó Japón en el s. XVI. La historia que se cuenta no tiene más interés que recrear esa época llena de guerras civiles aunque, al menos, para quienes no conozcan bien ese período de la historia nipona, hay una enciclopedia integrada en el juego con más información.
Entre las novedades en la jugabilidad se cuentan la inclusión de la guja alternada -una combinación de lanza y guadaña- y las hachuelas como armas, así como la necesidad de gestionar el Ki para realizar los ataques teniendo en cuenta la posición del arma. A los ataques físicos, las habilidades y la magia se unen los poderes yokai, que incluyen la posibilidad de adoptar las destrezas de los yokai derrotados. 
El protagonista es un Ser Cambiante (mitad humano, mitad yokai) con lo que puede transformarse en una criatura mitológica y realizar ataques potentes que incluyen contragolpes, lo que proporciona más espectacularidad al combate cuerpo a cuerpo. Todas estas opciones consiguen que el combate sea muy completo y variado.
Una característica original es que se puede invocar a los personajes de otros jugadores que hayan muerto para que ayuden contra algún jefe. El multijugador mantiene del primer juego poder invocar a otro jugador de forma aleatoria así como ir en grupo de tres jugadores para realizar misiones enteras con el condicionante de tener un número de vidas limitado. 
Nioh 2 tampoco realiza grandes innovaciones respecto al primer juego aunque sí mejora los puntos buenos que Team Ninja asentó hace tres años y enriquece su jugabilidad como para hacer que sea una precuela muy atractiva.