Los vecinos en pie de guerra por las obras

Adrián del Campo
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Vecinos y comerciantes protestan por el retraso de «muchas» obras simultáneas. El Ayuntamiento de Aranda responsabiliza a la empresa adjudicataria y asegura que será sancionada por la demora en la finalización de las actuaciones de la avenida Burgos

Los vecinos en pie de guerra por las obras

Sentir casi unánime entre los vecinos y los establecimientos de las calles que en los últimos meses están siendo afectadas por las obras urbanas en Aranda: «Los trabajos de rehabilitación molestan y mucho». Estas quejas se repiten en cada intervención de reasfaltado y cambio de alcantarillado porque, en palabras de una vecina, «cómo no nos va a afectar que nos levanten la acera del portal». Sin embargo, en esta ocasión hay dos detalles que molestan especialmente a los arandinos: el retraso en los trabajos y la cantidad de obras que se acumulan en diferentes calles de la ciudad.

La avenida de Burgos es el caso que más está indignando a los residentes. En esta vía los ciudadanos coinciden en quejarse por la demora en las reformas. «Llevamos casi tres meses con las dos aceras, las dos, levantadas», sentencia una vecina. En un establecimiento de la misma vía, su propietaria lamenta la pérdida de clientes: «En los últimos meses he tenido un 80% menos de ventas por las obras». Y es que para los negocios de la zona trabajar está siendo un auténtico estrés. Al entrar en un bar, este está completamente vacío, mientras que al acceder a una peluquería, la trabajadora no tiene tiempo que perder porque está acabando de peinar a una clienta antes de que empiecen a cementar su acera y se quede sin poder salir.
Los problemas en la Avenida de Burgos también afectan a los ciudadanos de a pie. Una vecina declara que, por lo menos que ella sepa, «ya se han caído cuatro señoras por los malos accesos que están dejando». Otra residente se queja de que una mañana entera la dejaron «sin agua, sin previo aviso». Otro vecino cuenta cómo su hijo estuvo «tres días sin poder sacar el coche del garaje, y lo necesitaba para poder ir a trabajar». «Tuvo que coger el mío, que está lejos, porque tampoco hay aparcamiento», añade.

Las quejas también han llegado a las redes sociales, donde una arandina abrió la veda ayer al protestar por el comienzo de las obras en el acceso central de la calle Moratín. Hablaba de lo «indignante que era que comenzaran sin previo aviso» y concluía con un «Aranda es un caos». Las respuestas de otros vecinos no se hicieron esperar y apuntaban a la cercanía de las elecciones municipales (26 de mayo) como motivo de las «muchas obras que hay abiertas a la vez» en la ciudad. «A los que tenemos negocios, cocheras... hubiera sido un detallazo que nos hubieran avisado» o «solo hacen algo cuando se acercan las elecciones» eran algunos de los mensajes.

En respuesta a todas estas críticas recibidas, el concejal de Obras del Ayuntamiento de Aranda, Alfonso Sanz, declara que entiende a los vecinos y afirma que es «la empresa adjudicataria quien tiene la obligación de avisar del inicio de las obras, cortes de agua, cierres de accesos a cocheras...». También explica que la demora se debe a que la concesionaria, «que es elegida por el órgano de contratación, no el Ayuntamiento»; no encontraba trabajadores. Ante este problema, la Concejalía no será condescendiente y penalizará con 200 euros a la empresa por cada día de retraso sobre el plazo de finalización (fijado para esta semana). Sanz también niega que la coincidencia de obras se deba a motivos electorales, «porque mira cómo vamos», y responsabiliza a los «largos procesos de contratación». Además, habla del compromiso adquirido de invertir en los barrios.