La mayoría de las bodas se posponen a otoño o hasta 2021

B.G.R.
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En el Ayuntamiento de Burgos se han postergado 15 y anulado 4. Solo se ha celebrado una el pasado 23 de marzo. Los restaurantes cuadran nuevas fechas y temen que las consecuencias económicas afecten a los eventos previstos. Las comuniones, a otoño

Jennifer Páez y Jhonathan Morales, originarios de Colombia, se dieron el ‘sí, quiero’ el 23 de marzo en el Ayuntamiento de Burgos.

La época de las grandes celebraciones está a la vuelta de la esquina. Su pistoletazo de salida suele ser después de la Semana Santa y se prolonga sin descanso hasta entrado el otoño. El estado de alarma ha pillado de lleno a los novios que habían elegido la primavera de 2020 para celebrar sus boda. En la mayoría de los casos, según las distintas fuentes consultadas, los planes de matrimonio se mantienen, si bien la situación actual ha obligado a retrasarlos, principalmente a otoño o, incluso, hay quien ha optado por posponerlos hasta 2021.

Una de las parroquias de referencia para los enlaces eclesiásticos es la de San Nicolás. Su responsable, Elías González, tiene previstos para este año 45, de los cuales seis se iban a celebrar este mes y el que viene. Ha sido traslados a octubre y noviembre, mientras que otros ocho están a punto de modificar fechas preguntando ya por lo huecos disponibles a partir de septiembre. «Es un acontecimiento muy preparado y en el que ponen mucha ilusión», explica, al tiempo que reconoce las dificultades que entraña a la hora de realizar cambios porque, además de la iglesia o el lugar que hayan elegido, tienen que tener en cuenta la reserva en el restaurante, entre otros muchos servicios que se contratan.

Los meses de julio y septiembre son los que aglutinan el mayor número de bodas en este templo y quienes han optado por estos periodos «aún no se han pronunciado porque, como todos, están expensas de cuándo se levante el estado de alarma y de qué forma».

No obstante, Gutiérrez también precisa que hay parejas que ya han decidido posponer la boda en las mismas fechas pero del año que viene.

En el caso de los restaurantes, José Luis López, del Mesón del Cid, asegura que se han aplazado la docena de enlaces de este 2020. «La mayoría no ha decidido todavía cuándo porque tienen que volver a reorganizarlo todo, contando con que el cambio también tiene que cuadrar a los invitados», explica, recordando que el último evento celebrado en su establecimiento fue a principios de febrero.

López teme, no obstante, que las consecuencias económicas de esta crisis sanitaria afecten negativamente a la celebración de las bodas previstas, en el sentido de que puedan mantenerse todas y no se produzca una cancelación definitiva de las mismas. «Veremos a ver lo que pasa porque ya no depende de que uno quiera hacerlo, sino de que pueda», manifiesta.

(Más información, en 40 páginas en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)