Las denuncias por ciberdelitos se triplican en cinco años

SPC
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Las estafas cometidas a través de tarjetas bancarias crecen exponencialmente en la Comunidad y ya suponen cuatro de cada diez casos que se cometen a través de internet

Las denuncias por ciberdelitos se triplican en cinco años

Las denuncias por ciberdelitos se han triplicado en Castilla y León en el último lustro y de las 2.863 presentadas en el año 2014 se ha pasado a las 8.042 del pasado ejercicio. Este incremento fue superior al registrado a nivel nacional, donde los casos se duplicaron al pasar de los 50.000 a los 110.613, según datos del Ministerio del Interior recogidos por Ical. Ademas, Castilla y León se convirtió el pasado año en la quinta comunidad autónoma con más denuncias, sólo por detrás de Madrid (20.134), Andalucía (20.089), Valencia (14.189) y Galicia (8.364). En el extremo opuesto se sitúan País Vasco (426) y La Rioja (808).
Las estafas cometidas a través de tarjetas bancarias constituyen la principal modalidad de ciberdelincuencia y el pasado año representaron cuatro de cada diez casos. Además, estas infracciones penales se ha quintuplicado en el último lustro, al pasar de las 719 contabilizadas en 2014 a las 3.201 denuncias del pasado año. Además, por engaños bancarios se contabilizaron 483 casos y 2.827 por otro tipo de estafas.
El jefe del Grupo de Investigación Tecnológica (GIT) de la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León, Víctor Panizo, asegura que, a pesar de la gravedad y el incremento de este tipo de estafas bancarias, los seguros de las entidades que emiten las tarjetas bancarias provocan que los perjuicios de este tipo de delito sean menores y se «diluyan».
De todas formas, Panizo alerta de que además de los medios convencionales para clonar tarjetas bancarias últimamente se viene registrando un incremento del denominado ‘SIM swapping’, método por el que los estafadores buscan lograr un duplicado de la tarjeta SIM. Aprovechando datos como la fecha de nacimiento o número de teléfono, los hackers pueden comenzar su plan y, una vez que disponen de todos los datos víctima, se hacen pasar por ella ante la compañía telefónica. Una vez logrado el duplicado de la tarjeta, el delincuente tiene acceso a la agenda de contactos, fotos, vídeos e información sobre la cuenta bancaria, primer paso para poder realizar operaciones y para suplantar la identidad del titular.
Aunque cuantitativamente sólo supone el 0,7 por ciento de las denuncias, los casos de abusos a menores son los que más preocupan a la Policía. El pasado año se contabilizaron 38 denuncias por pornografía infantil, un 30 por ciento más que hace cinco años, mientras el delito por contactar con menores de 16 años con fines sexuales se multiplicó por tres y registró 13 casos. Además, hubo dos denuncias por abuso sexual y tres por acoso.



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