750 riojanos fueron atendidos médicamente en Burgos y Miranda

R. Travesi / Burgos
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Unas 300 personas de la provincia burgalesa se desplazaron en 2011 hasta el hospital de Logroño para realizar la prueba de PET, que permite diagnosticar la presencia de un cáncer

Entrada de varias ambulancias al recinto del Hospital General Yagüe, en la capital. - Foto: Alberto Rodrigo

El tratamiento de rehabilitación tras un ictus que sufrió una vecina de Doroño, en Condado de Treviño, ha reabierto la polémica sobre la atención sanitaria en zonas limítrofes entre comunidades autónomas. La mujer fue atendida de urgencia, en un primer momento, en el hospital Txagorritxu de Vitoria aunque una vez estabilizada se decidió su traslado al centro burgalés de San Juan de Dios. Todo, pese a la oposición de la familia de la enferma deseaba que el tratamiento continuara en Álava y así evitar los inconvenientes por los traslados a la capital, a 120 kilómetros de distancia. La protesta se ha hecho extensiva a toda la comarca y el pasado 8 de marzo, los vecinos se manifestaron ante el Parlamento vasco para reclamar que las autoridades vascas y castellano y leonesas llegaran a un acuerdo en materia sanitaria.
Pero, en realidad, ya existe. En enero pasado, el presidente de la Junta y el lehendakari vasco firmaron un convenio de colaboración para la prestación de servicios básicos a aquellos ciudadanos de zonas limítrofes. En la actualidad, la administración regional tiene acuerdos de este tipo con Asturias, Galicia, Extremadura, Castilla La Mancha, Aragón, Madrid, País Vasco y La Rioja. Está pendiente de la firma con Cantabria, que es la única región que resta.
En el caso de la provincia de Burgos, está más que testado el convenio con La Rioja. Año tras año da sus frutos, con un importante número de pacientes que, independientemente, de su lugar de residencia reciben asistencia sanitaria en uno u otro hospital. Los riojanos salen ganando con la colaboración al acudir tanto al Complejo Hospitalario de Burgos, en la capital como al Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro e, incluso, al centro de Soria. En total, cerca de 900 pacientes que acudieron el año pasado a alguno de esos hospitales.
Por contra, 487 castellanos y leoneses fueron atendidos en La Rioja. De ese número, 326 fueron burgaleses. La inmensa mayoría se desplazó a la Comunidad Autónoma vecina para recibir una PET, una tomografía por emisión de positrones. Es una prueba, similar al TAC, que permite diagnosticar, por ejemplo, la presencia de un cáncer. Además, hubo bastantes que acudieron al servicio de radioterapia externa y casos aislados para una braquiterapia (prostática y ginecológica).
A lo largo del año pasado, un total de 210 pacientes riojanos recibió algún tipo de asistencia en el General Yagüe. El hecho de que el servicio burgalés de Neurocirugía, tanto para adultos como para niños, sea de referencia para La Rioja explica que más de 150 personas de la Comunidad vecina vinieran a Burgos. También, acudieron 37 menores a Cirugía Pediátrica, otros 7 a la UCI Pediátrica y una docena de pacientes a la Cirugía de la Mano.
El grueso de los riojanos fueron en 2011 al hospital de Miranda. Más de medio millar, sobre todo al área de Urgencias (446) y en un número muy reducido a las consultas externas de este centro (55) así como para ingresos (45). Otro centenar de ciudadanos de esa Comunidad, que requería de una atención urgente, fue al Complejo Asistencial de Soria. El intercambio de pacientes con Soria es muy favorable a La Rioja. Solo 161 sorianos fueron a Logroño.