Seguridad paquete a paquete

R.M.
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Empresas de distribución como TCTrans amplían sus medidas de protección y minimizan el contacto con el cliente. Son un sector esencial, pero las nuevas restricciones obligan a dar vacaciones a parte de la plantilla

Un trabajador de TCTrans deja un pedido en una tienda de la capital. - Foto: Patricia González

La frase ‘máxima seguridad en sus envíos’ bien podría ser el eslogan de cualquier empresa de paquetería, pero ahora la expresión cobra un nuevo sentido. Y es que este sector, clave para que la economía siga moviéndose al ritmo que las circunstancias lo permitan, también ha tenido que adoptar nuevas precauciones, tanto en las entregas como en sus naves. 
Como en muchos aspectos de esta crisis, quizás una de las cuestiones que más llama la atención son esos pequeños detalles que hasta hace nada nos pasaban desapercibidos, como procurar que quien firma el albarán de entrega use su propio boli. Pero lógicamente hay más medidas y más importantes, como recuerda Miguel Ángel Ruiz, repartidor autónomo de TCTrans, una firma con 4 décadas de andadura y una treintena de trabajadores entre propios y autónomos. 
Entre ellas, el ya casi cotidiano uso de mascarillas, guantes y la limpieza con gel hidroalcohólico cada vez que se realiza una entrega, así como la petición a los particulares de que bajen a recoger el envío salvo en caso de grandes volúmenes. Todo ello manteniendo la distancia de seguridad.
Unas normas que, destaca Ruiz, «todo el mundo entiende sin ningún problema» y que lo más que hacen es demorar unos minutos las entregas. Tampoco por el lado del control policial, hay dificultades. «Al ir uniformados y con vehículos rotulados nos suelen dejar pasar».
Ruiz reparte principalmente por la capital y no solo los hábitos han cambiado, también la clientela, que ahora es en su mayoría tiendas de alimentación y particulares. mientras otros sectores han caído. Una nueva realidad que ha impuesto una reducción de jornada, que en el caso de este repartidor se concentra en las mañanas.
Lo que no impiden todas las precauciones del mundo es que exista temor, al menos en el caso de este profesional, que reconoce que los ánimos «no van muy bien» y tiene cierto «miedo», teniendo en cuenta la cantidad de sitios en los que reparte. «Y por mucho que no quieras pensar en ello, siempre lo haces», admite.
reestructuración interna.
Las nuevas normas no afectan solo al reparto, también a las instalaciones de la empresa, al personal, a quienes van a recoger un paquete o a los transportistas.
Hasta la semana pasada, la adaptación laboral pasaba por el teletrabajo para el adjunto a la Dirección y el responsable comercial y la reducción de jornada para parte de los repartidores. Sin embargo, las nuevas medidas del Gobierno hacen prever un descenso del volumen de trabajo, por lo que parte de los repartidores autónomos se están cogiendo vacaciones por turnos. 
No será el permiso recuperable que contempla el decreto, ya que al ser una empresa de un servicio considerado esencial no puede acogerse a sus medidas, sino uno normal. A este respecto Carrión es consciente de que coger vacaciones en estas circunstancias no gusta a nadie, pero cree que es mejor que otras opciones que perjudican al bolsillo del trabajador.
 Por su parte, el personal de almacén y de oficina se dividió en dos grupos para minimizar el riesgo de posibles contagios que no se han producido. Desde esta semana un equipo acude a las instalaciones y otro teletrabaja, y la siguiente se intercambiarán. Aquí, de momento no se prevén permisos, ya que como apunta Carrión «hay menos mercancía pero se incrementan las llamadas de clientes preguntando».
Ante esta anómala situación, el gerente de TCTrans agradece el apoyo de la plantilla, porque «perjudicados vamos a salir todos, pero hay que intentar que sea en la menor medida». De ahí que apele al diálogo antes que a un posible ERTE, que solo aplicaría si la situación empeorase notablemente. Porque, recuerda, «somos una empresa pequeña y nos vamos a ver las caras todos cuando esto termine y hay que tener visión de futuro».
Por otro lado, las medidas de higiene y el respeto a la distancia de seguridad están a la orden del día. Además del uso de guantes y mascarillas por todo el personal y de la generalización del empleo del gel desinfectante, se ha variado el protocolo de trato con quienes van a recoger paquetes, a quienes no se les permite entrar a la zona de administración. Igualmente, se procura que los transportistas que llegan con mercancías permanezcan el máximo tiempo en la cabina, autorizándoles, eso sí, el acceso al aseo o al comedor.