Afán de superación en la Ribera del Duero

I.M.L.
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Los responsables de los cuatro vinos que han logrado un Gran Oro en el Concurso Mundial de Bruselas analizan la tendencia de la denominación de origen

Raúl Quemada se ha volcado en usar una vinificación diferentes para este vino. - Foto: Sergio Espinosa

La DO Ribera del Duero y su imparable expansión global continúa cosechando éxitos de referencia internacional, en esta ocasión, en el Concurso Mundial de Bruselas celebrado en la ciudad suiza de Aigle. El Concours Mondial de Bruxelles, que suma ya 20 años de historia, tiene como principal ambición y propósito reconocer y diferenciar vinos de calidad irreprochables, de todo tipo y variedad, procedentes del mundo entero y en todas las gamas de precio. 

Una de las peculiaridades de este concurso, que le otorga excelente reputación y rigurosidad, es que es el único certamen internacional que realiza un control a posteriori de los vinos una vez premiados, para comparar las muestras que se han catado con los productos que se ofrecen en el mercado. El jurado formado por periodistas especializados, enólogos, compradores internacionales, investigadores y representantes de instituciones profesionales, sumando más de 300 catadores internacionales de 50 nacionalidades, tuvieron la oportunidad de valorar más de 9.000 muestras de los cinco continentes.

Un proceso de selección donde los vinos de la DO Ribera del Duero consiguieron un relevante éxito, sumando en su palmarés un total de 94 medallas, entre ellas, cuatro de la categoría Gran Oro para Bodegas López Cristóbal con López Cristóbal Tinto Reserva 2014, Portia Summa 2015 de Bodegas Portia, Gran Solorca Reserva 2014 de Bodegas Viña Solorca y Finca Matambres 2015 de Bodegas Monteabellón. Una cosecha de galardones que continuó premiando a otros 52 Oros de la Ribera del Duero junto con 38 Platas. Cabe destacar que, entre los premiados, el vino Portia Summa 2015 de Bodegas Portia también ha sido elegido como Vino Revelación de España 2019.

Galo López continúa la dedicación familiar a los vinos de esta tierra.
Galo López continúa la dedicación familiar a los vinos de esta tierra. - Foto:

Los responsables de la creación de estos vinos, destacados con el máximo galardón, consideran que este éxito está cimentado en el mantenimiento de la tradición en el campo, mimando una inigualable materia prima, y en la elaboración, momento en el que se están colando nuevas formas y estilos de vinificación, acordes con los gustos actuales del mercado.  

Un año más, España lidera el Concurso Mundial de Bruselas. Es por ello por lo que el Consejo Regulador de Ribera del Duero desarrolla desde hace años un plan promocional para dar a conocer internacionalmente los vinos que otorgan a esta zona de calidad vitivinícola el prestigio, mérito y reconocimiento que merecen, pero sobre todo, priorizando siempre la calidad por encima de todo. 

Raúl Quemada, enólogo de Bodegas Portia: «Se está dejando atrás la rusticidad de la madera para buscar frutosidad»

Víctor Balbás es el responsable de una larga trayectoria de éxito en Viña Solorca.
Víctor Balbás es el responsable de una larga trayectoria de éxito en Viña Solorca. - Foto:

Partiendo de una uva de más de 80 años, en Bodegas Portia se han dado el gustazo de optar por una forma de elaborar un vino diferente para obtener las escasas 4.000 botellas por añada de su Portia Summa. «Es un vino especial para momentos especiales, incluso en su diseño, que cambia cada añada y utilizan para su imagen un boceto de Norman Foster a la hora de diseñar la bodega Portia», explica su enólogo.

La vinificación de este Gran Oro en Bruselas, salido de la añada de 2015, se hizo directamente en barrica nueva francesa «casi cruda», manteniendo el mosto siempre en contacto con sus lías y su sombrero. Lo que se consigue así es «mucha redondez, mucha untuosidad en boca, colores y olores de frutos rojos, notas compensadas, un punto balsámico», enumera Quemada, que apunta como ficha de cata que es «un vino muy entretenido por el ensamblaje de matices y muy equilibrado, sedoso, de paso muy fácil por boca, no te fatiga y te invita a seguir disfrutándolo».

Ampliando el horizonte de análisis a la tendencia de la DO, Raúl Quemada, que vino de Rioja, considera desde su experiencia que este éxito cosechado en Bruselas «no ha sido un pelotazo, es una concatenación del trabajo que se viene realizando los últimos años» en Ribera del Duero. A pesar de esa confianza ciega en la calidad ribereña, apunta que «se van cambiando las tendencias, y veo que se intenta trabajar más la fruta, se va perdiendo la rusticidad de la madera».

Isaac Fernández conoce a la perfección Ribera del Duero y sus peculiaridades.
Isaac Fernández conoce a la perfección Ribera del Duero y sus peculiaridades. - Foto:

Galo López, Bodegas López Cristóbal: «Este tipo de vinos marca distancia en una cata a ciegas con otros a nivel mundial»

Siguiendo la línea familiar, en Bodegas López Cristóbal trabajan con el fruto de 70 hectáreas de viñedo propio para crear sus vinos. El reciente éxito en Bruselas les ayuda a confirmar su trayectoria. «Ya no hay otro premio mayor, te sirve para ratificar que estás en el buen camino», confía Galo López.

En el panorama de la DO, considera que el resultado de este concurso internacional refrenda que se está trabajando bien. «Los vinos de la DO tienen una calidad excepcional y cuando se prueban en cata ciega, con otros vinos del mundo que pueden tener más nombre, marcan la diferencia porque estos vinos destacan en calidad y ahora nosotros tenemos que transmitir eso para ir ganando espacio a otras zonas», anima Galo López.

Mirando al futuro de la Ribera del Duero, desde su bodega en Roa se apunta a la promoción como tarea pendiente. «La asignatura más dura es ir conquistando los mercados, que, por ejemplo, un danés incluya a Ribera del Duero entre los mejores vinos del mundo, que sea una primera opción a la hora de elegir», asegura. 

Su López Cristóbal Reserva 2014, lo define como «el de corte más clásico, tradicional, más elegante», apuntando que «la palabra Reserva provoca el rechazo de algunos porque piensan que es un vino antiguo, con mucha madera, y todo lo contrario, un buen reserva es más suave, más fino, con más armonía».

Víctor Balbás, Bodegas Viña Solorca: «Tenemos una uva excepcional y hay que mimarla desde el terreno para potenciarla»

Este no es el primer galardón que recibe Viña Solorca, aunque su responsable confiesa que «estos reconocimientos ayudan en el ámbito de la promoción», aunque la experiencia le dice que el consumidor final no se fija en los premios que suma cada vino a la hora de decantarse entre la amplia oferta, «se mira más la marca o incluso el precio». Víctor Balbás considera que el amplio listado de medallas recibidas este año en el Concurso Mundial de Bruselas no es una casualidad, es una consecuencias de «la preocupación que hay en Ribera del Duero por hacer bien las cosas». 

Como alma mater de una de las bodegas con décadas de experiencia en la DO, Víctor Balbás considera que la Ribera del Duero debe mantener los pies en la tierra y no dejarse engañar por los cantos de sirena de los premios. «Tenemos una uva excepcional, como pocas en el mundo, y tenemos que seguir mimándola desde el terreno para continuar obteniendo todo su potencial, manteniendo la calidad en los vinos y alejándonos de querer vender más, porque ahí nos equivocaríamos», aporta como punto de vista personal.

Su Gran Solorca Reserva 2014 es fruto del trabajo desde la viña, con uvas escogidas, y tres años de barrica más uno de botella. El éxito de este vino, además del mimo en la elaboración, lo fundamenta Balbás en que fue «una de las grandes cosechas de la historia».

Isaac Fernández, enólogo Bodegas Moteabellón: «Debemos sumar la elaboración tradicional y el patrón que marca el mercado»

Con la base de conocer varias zonas vitivinícolas en las que trabaja, Isaac Fernández tiene puntos de apoyo para realizar una buena comparación entre denominaciones de origen. Sin duda, se muestra convencido del potencial de Ribera del Duero y de su futuro.

«Trabajar aquí es una suerte, esta DO es privilegiada porque el fruto tiene una calidad impresionante y con una producción controlada, lo que da lugar a vinos espectaculares», confirma.

Por su experiencia, considera que los últimos éxitos cosechados en certámenes internacionales no deberían modificar la tendencia a la hora de trabajar el vino. «Cuando una zona tiene éxito, se multiplican las plantaciones y aumenta la producción, pero hay que mantener una viticultura coherente, una elaboración tradicional como estamos haciendo hasta ahora y siguiendo un poco los patrones que marcha el mercado, buscando la nota frutal y huyendo de la madera», comenta como tendencia a seguir en las próximas cosechas.

Su Finca Matambres 2015 tiene una producción limitada que parte de una vendimia manual, cuidada al llegar a bodega, donde después de tres semanas de fermentación en depósitos pequeños pasa de 18 a 24 meses tras el trasiego en barrica nueva, «dependiendo del potencial de la cosecha», lo que le confiere una personalidad única que se deja sentir en cada sorbo.