"Hay que aprovechar lo que hemos hecho para la próxima Liga"

J.C.M.
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ENTREVISTA | Galder Cerrajería cree que se ha generado un ambiente de ilusión muy importante de cara a la próxima temporada

"Hay que aprovechar lo que hemos hecho para la próxima Liga" - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Llegó en enero para reforzar un Burgos que luchaba por salir del pozo. Debutó en Calahorra con victoria y fue uno de los artífices de la remontada del equipo hasta que llegó el parón por la pandemia del coronavirus. Galder Cerrajería nos atiende desde su domicilio en Barakaldo. Se muestra preocupado por todo lo que está pasando y no cree que se vaya a jugar más esta temporada. Lamenta que el parón llegara en el mejor momento del Burgos, "cuando luchábamos por algo importante", y cree que el club debe aprovechar el ambiente y la ilusión que se ha generado para luchar por el ascenso la próxima temporada. Y, por supuesto, deja la puerta muy abierta para participar en el nuevo proyecto.

¿Cómo está viviendo esta situación?

Nunca nos había tocado vivir una película como esta. Ya sufrimos una gran crisis económica, pero esto es totalmente diferente. Solo lo habíamos visto en las películas y la verdad es que es algo que podremos contar a los nietos. Se lleva lo mejor que se puede, siendo positivos, y esperando que nos dejen salir de la jaula.Pero cada vez es más duro.Está claro que las dos primeras semanas no cuesta tanto, pero según pasan los días sí que hay más pereza. Se puede aprovechar el tiempo para otras cosas. Hay gente que aprende a cocinar, otros a bailar, tocar la guitarra. En mi caso he podido avanzar en temas de estudios de la Universidad, he tenido exámenes. Cada uno de busca la vida como puede.

¿Ha pasado momentos especialmente malos?

No. Es verdad que dejas de hacer cosas que te hacen feliz, pero al final aprendes a hacer otras cosas. Hay sacar lo positivo porque si te pones a pensar en cosas que dejas de hacer te acabas hundiendo. Hay que tener la mente ocupada, tener inquietudes y aprender a estar solos.

¿Cuáles han sido sus rutinas?

Me despierto pronto. Por la mañana aprovecho para estudiar. Luego están los entrenamientos, series, películas...Y hablar con compañeros, actuales y de otras temporadas.Con tanto tiempo libre puedes retomar relaciones anteriores.

¿Sigue mucho las noticias?

Sí, intento mantenerme al tanto de lo que pasa, también con las redes sociales, aunque no son muy fiables. Cada día sacan una noticia diferente, no solo con la pandemia, pasa también con el fútbol. Hay que tener mucho cuidado con la información que consumes.

¿Pensaba que la pandemia podía ser tan grave?

Cuando nos dijeron que serían dos semanas de aislamiento teníamos muy claro que iba a ser para mucho más tiempo. No podían decir que iba a durar mes y medio porque hay gente que se podía volver loca. Han ido cada dos semanas y ya sabíamos que no íbamos a poder jugar ni entrenar en bastante tiempo.

La vida de un deportista profesional es diferente.

Es evidente que la forma se va a perder. Puedes hacer ejercicios de fuerza, pero no tienes ni sitio ni elementos. Jugamos al fútbol y todo lo que no sea salir al campo es complicado. Es verdad que ya podemos salir a correr pero desde que dejamos de jugar hasta que regresemos pueden pasar tres o cuatro meses.

¿Cree que se va a poder volver a jugar?

En Segunda B se ha planteado un play off y nosotros no estamos en esos puestos. Es un marrón hagan lo que hagan y los que mandan tienen que currárselo bien porque digan lo que digan va a haber desacuerdos.

¿Qué opina del proyecto para formar una Segunda B profesional?

Es un tema del que se lleva hablando muchos años. También se ha hablado de hacer una Liga de filiales. Puede ser positivo porque si te exigen ser profesional, la categoría también debe serlo. No creo que sea para la temporada que viene, pero sí para dentro de dos. Como siempre, habrá quejas, habrá críticas.

¿Cree que la Primera y la Segunda acabarán jugando?

Sinceramente creo que no se va a volver a jugar, ni en Segunda B ni en Primera. Otra cosa es que cambien por los intereses económicos. Es arriesgado hablar de fútbol con todo lo que está pasando. Algunos defienden sus intereses para volver a jugar pero se está viendo que muchas ligas se están declarando nulas. El fútbol sin gente, a puerta cerrada, es una feria, ni es fútbol ni es nada, es un entrenamiento más. No se juega con la tensión necesaria que da una grada llena. Jugar con el campo cerrado ni lo veo ni lo contemplo, ni creo que sea beneficioso. Eso no es fútbol.

Pero existen demasiados intereses económicos.

Está claro que el único motivo es ese. La patronal querrá reanudar la liga por sus intereses, pero si preguntas a los futbolistas y a la sociedad en general hablar de ello con lo que está pasando es un poco atrevido, un poco triste.

Al Burgos este parón le llegó en su mejor momento.

A nosotros nos tocó en nuestro mejor momento, no solo para el equipo, también para la afición. Estaba a tope y había un clima muy positivo de trabajo. Las sensaciones eran magníficas y estábamos peleando por algo importante, el objetivo de principio de temporada. Ha llegado todo esto, nos ha cortado la racha, es lo que nos ha tocado. Supongo que no jugaremos más y acataremos cualquier decisión que se tome.

¿En el vestuario llegaron a pensar que el play off era posible?

Nos iba bien no hablar de ello, ir partido a partido. Cuando llegué yo el equipo estaba en play out y jugábamos en Calahorra, donde no había ganado nadie. Luego llegaron Leonesa y Salamanca. Si lo piensas entonces dices, no salgo ni al campo. Supimos darle la vuelta. Pensar entonces en objetivos lejanos no era bueno. La afición comenzó a pensar en el play off pero nosotros no podíamos creer que éramos el Liverpool. Nos fue bien así. Nunca se sabrá si hubiésemos llegado al play off.Algo cambió con el mercado de invierno.

¿Qué vio cuando llegó al vestuario del Burgos?

Pensé que podía estar tocado porque su objetivo era el ascenso. Pero me encontré un vestuario normal y con ganas. Es complicado que con gente tan importante en la plantilla el equipo no estuviese alicaído. La verdad es que vi a gente con muchas ganas de trabajar y se merecía algo más de lo que les estaba sucediendo. Los objetivos no se estaban cumpliendo y me daba pena porque la gente se mataba en los entrenamientos y en los partidos no les salía nada. A partir de Calahorra llegó una dinámica positiva y las cosas salieron bien. No creo que fuese solo por los que habíamos llegado, cambió la mentalidad. El fútbol son dinámicas y la que antes iba fuera ahora entra. Es cierto que cuando las cosas van mal hay que agitar el árbol, gente que tiene que salir y entrar otra. Pero no diría que todo fue por los jugadores que llegamos, sin los que estaban no hubiesen llegado las victorias.

Llegó de jugar poco en el Mirandés pero desde su debut en Calahorra su rendimiento fue muy alto.

Lo que me pasó en la primera vuelta en Miranda era algo nuevo para mí, nunca me había tocado vivirlo en mis años de futbolista. Llegué a Burgos con unas ganas de comerme el campo tremendas. Salió todo bien. Apostar por el Burgos en aquella situación era complicado y salió bien. Ahora debo pensar en mantener ese nivel y pensar en la próxima temporada.

A todos nos sorprendió que solo firmase hasta final de temporada. ¿Hay opciones de seguir en el Burgos? ¿Han hablado con usted?

Ahora todo está parado. Hasta que no se tome una resolución está todo parado. Cuando vine el Burgos estaba en una situación delicada y yo les dije que el club no debía atarse con un jugador con un contrato de tres o cuatro años como sucede con otros. A los clubes no se les puede hipotecar de esa manera. Sé que el Burgos está a gusto conmigo y cuando se solucione todo hablarán conmigo.

Rechazó otras ofertas de club con aspiraciones de play off. ¿Por qué aceptó la del Burgos?

Son esas cosas que hago yo. Soy una persona muy impulsiva, que se guía mucho con el corazón y menos con la cabeza. Había equipos de play off que me querían, pero siempre he tenido un vínculo especial con los equipos en los que he estado, como el Burgos. Aquí estuve siempre muy bien, la gente me quería, y por eso tomé esa decisión. En aquella temporada con Calderé me quedó la espina de la segunda vuelta. Ha salido bien y estoy muy orgulloso de esos meses que he estado en el Burgos.

Dicen de usted que no le gusta irse a jugar lejos de casa.

Eso es un mito que siempre se ha tenido con los jugadores vascos. No es mi caso. Con 19 años me marché a Murcia, casi no sabía ni ponerlo en el mapa. Me presenté allí el 1 de agosto con 50 grados a la sombra y estuve muy a gusto. Por mi forma de ser no tengo problemas para estar en un sitio o en otro. Por circunstancias siempre he jugado en España y me hubiese gustado irme un año a Inglaterra, al extranjero.

Aquel primer año en el Burgos fue importante para su carrera.

Salí del Oviedo, donde jugué casi todo. En ese verano tuve cuatro ofertas y tres de esos equipos ascendieron y yo fiché por el que no ascendió, el Burgos. Estaban el Racing, el Nastic y el Albacete, los tres en ERE, y no sabían si iban a salir a jugar. Los tres subieron y en el Burgos lo fastidiamos en la segunda vuelta. Luego he decidido volver y ha ido bien la cosa. Se ha logrado recuperar ese vínculo entre la afición, la plantilla y la directiva, que se ha mostrado muy cercana al jugador y a la grada. Se ha creado una familia y hay que aprovecharlo para la próxima temporada. El Burgos tiene que estar peleando por puestos altos.

El Burgos ha cambiado mucho desde que usted estuvo el primer año.

Pueden ir las cosas mejor o peor, pero siempre digo que si las haces con ilusión, con ganas tienes mucho ganado. En la primera vuelta no se hicieron las cosas bien, pero nadie lo ha criticado porque entienden que lo han hecho con la mayor ilusión del mundo. La gente lo ha valorado.

¿Ve al Burgos luchando por el ascenso la próxima temporada?

Ojalá. El Burgos es un gigante, por historia, por afición, por estadio. A todo el mundo de Segunda B le gustaría jugar aquí. Siempre mira alto. Lo que pasa es que ascender es muy complicado, sobre todo si no quedas primero de tu grupo. El objetivo debe ser ese, pero haciendo las cosas bien, con tranquilidad y sin volverse locos.

¿Se ve en ese proyecto?

Ya sabéis que estoy muy a gusto en Burgos y todo se hablará. Siempre me han tratado muy bien, es como una familia, tengo muchísimos amigos, y estoy muy a gusto. Ahora es pronto, nadie sabe lo que va a ocurrir, pero la predisposición del club y la mía es buena. Si las dos partes quieren no creo que haya problemas.

El Burgos aplicó un ERTE a la plantilla ¿Cómo lo acogieron?

Es un tema de fuerza mayor y no queda otra que apechugar, la plantilla lo entendió. Todos tenemos que remar en la misma dirección y dar ejemplo a la sociedad de lo que está ocurriendo. No puede ser que haya gente que vaya a trabajar en unas condiciones extremas y el fútbol sea ajeno. Hay que dar ejemplo y no ser esa burbuja que dicen muchos que vive el fútbol.