Historias de la cárcel en primera persona

F. LABAJO
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Historias de la cárcel en primera persona - Foto: Jesús J. MatÁ­as

Varios reclusos del centro penitenciario de Burgos elaboran el primer número de La Voz del Patio, un periódico editado por la Fundación Caja de Burgos y la Obra Social La Caixa

Pocas cosas hay más bonitas que contar cada día lo que ocurre a tu alrededor. Esta frase, dicha por un periodista, suena a perogrullo, una de esas afirmaciones que a veces hacemos los informadores cuando nos miramos demasiado el obligo. Por eso, escuchada en boca de otra persona adquiere más valor, sobre todo si esta labor tiene un objetivo inclusivo. Varios reclusos del Centro Penitenciario de Burgos se embarcaron hace unos meses en el reto de plasmar en un periódico las historias más cercanas, las que ocurren en ese pequeño mundo en el que viven. El resultado es ‘La Voz del Patio’, un rotativo editado por la Fundación Caja de Burgos y la Obra Social La Caixa, cuyo primer número vio ayer la luz con una tirada de 6.000 ejemplares.
Con esta iniciativa, pionera en el ámbito de Instituciones Penitenciarias, los internos se hacen oír, no solo dentro de la prisión, sino en todos los ámbitos de la sociedad, a la que explican su realidad más cercana contando su día a día en un periódico que, según Paco, uno de los redactores, «es el resultado del trabajo de un equipo que no ha escatimado en esfuerzos».
En las 24 páginas de esta publicación cuatrimestral, que será distribuida en los centros de las entidades editoras y en los Cívicos, no solo hay información relacionada con las actividades e iniciativas que se llevan a cabo dentro de la cárcel de Burgos, sino también pasatiempos, tiras de cómic, horóscopo y artículos como el que el propio Paco escribió en homenaje al poeta Antonio Machado con motivo del 80 aniversario de su fallecimiento. «El equipo de redacción ha tenido mucha entrega desde el primer día», asegura Rodrigo Pascual, uno de los supervisores de ‘La Voz del Patio’, quien apostilla que desde este periódico se va a poder «descubrir una realidad diferente, más compleja y con más aristas».
Las labores dentro de este proyecto estuvieron muy definidas y cada recluso se encargó de un área concreta dentro de la redacción, ubicada en una de las aulas del patio central. Andrés, por ejemplo, ayudó en la confección de diferentes entrevistas y escribió reportajes como el de las obligaciones y derechos de los presos en el momento de su excarcelación. «Es bueno dar a conocer a la sociedad los aspectos positivos que tiene el Centro, sobre todo en materia de reinserción», indica.
 Esa labor de la que habla Andrés es, precisamente, el primer objetivo de este proyecto, tal y como reconoce el director de la prisión de Burgos, Luis Carlos Antón, quien tilda de «ejemplo» la iniciativa que se ha llevado a cabo a lo largo de los últimos meses.
«La experiencia es muy gratificante y enormemente positiva», relata Javier, otro de los redactores, quien añade que «hacer realidad ‘La Voz del Patio’ nos ha servido para demostrar que no solo estamos aquí para pasar el tiempo sino para hacer cosas que merecen la pena». El reto ahora es seguir informando.