Camino del Cid, mucho dinero público, pocos turistas

F. TRESPADERNE
-

Los grupos de la oposición en la Diputación de Burgos critican que el 60% de su presupuesto (250.000 euros este año) se destine a personal y piden la disolución de un organismo que califican de «chiringuito»

Camino del Cid, mucho dinero público, pocos turistas

«Agrupación de entidades para negocios importantes», esta es la definición que hace la RAE de la palabra consorcio, una fórmula jurídica que hace ya diecisiete años decidieron utilizar ocho diputaciones para impulsar el que denominaron Consorcio del Camino del Cid, un proyecto ambicioso que no termina de cuajar, a pesar de los ingentes recursos económicos que vienen dedicando estas ocho instituciones públicas, no solo para adaptar y señalizar el trazado físico de la ruta si no también para el funcionamiento del propio Consorcio del Camino de Cid, al que han destinado aproximadamente unos tres millones de euros, de los que el sesenta por ciento (1,8 millones) se ha llevado el capítulo de personal, es decir las tres personas que están a sueldo del consorcio.
El año pasado ese porcentaje ascendió hasta el 65 por ciento, ya que de los 217.000 euros de presupuesto con el que contó el Consorcio Camino del Cid se destinaron al pago de las tres nóminas 143.000 euros. Esta circunstancia, unida a las dudas que plantea el logro de los objetivos para los que se constituyó en su día, genera en los grupos políticos de la oposición en la Diputación numerosas críticas y calificativos. Marco Antonio Manjón, ex portavoz de Imagina Burgos y en la actualidad diputado del grupo mixto, califica este consorcio de «chiriguito» y aboga por su desaparición. «Al final este tipo de organismos son chiringuitos que tienen un consumo de dinero exagerado para la rentabilidad que se les saca», manifiesta Manjón, quien insiste en que «el mal» de este tipo de organismos públicos es el gasto en personal.
En términos similares se expresa el portavoz del Grupo Socialista,David Jurado, quien recuerda que los grupos políticos de la oposición no tienen representación en la junta rectora del consorcio, «que es donde se decide», y califica de «barbaridad» que el sesenta por ciento del presupuesto se destine a personal, «pero es lo de siempre», afirma. «Se montó en su día para hacer algo, pero al final, como siempre, se ha quedado en una estructura para mantener personal», declara Jurado, quien considera innecesario sostener una estructura de tres personas para la labor que se realiza desde el consorcio, «son estructuras completamente innecesarias y que habría que aligerar porque o lo pones en marcha realmente y potencias los fines para los que se creó o se disuelve el consorcio».
 Jurado insiste en que «para hacer lo que está haciendo, lo mejor es que desaparezca el Consorcio, pero si se decide apostar por ello adelante, creando un proyecto nuevo, pero tal y como está ahora es mejor que desaparezca», asevera, a la vez que afirma que es «evidente» que no se están cumpliendo los fines y objetivos para los que se creó hace diecisiete años «lo que es una causa de disolución».
También Manjón aboga claramente por la supresión del Consorcio del Camino del Cid, así como de la estructura de Burgos Alimenta, dos iniciativas que a su juicio deben integrarse dentro de la Sociedad para el Desarrollo de la Provincia de Burgos (Sodebur), «para poder llevar un control mucho más eficiente y contar con un equipo de trabajo mucho más amplio que pueda afrontar todo lo que tiene que ver con promoción de la provincia, que para eso se creó esta sociedad de desarrollo», asevera.
defensa. Desde el equipo de gobierno, a la vista de los números del presupuesto y el destino de las distintas partidas, reconocen que «el soporte de personal es el que se lleva la mayor parte del mismo», apunta el diputado responsable de Cultura, Luis Jorge del Barco, quien señala que al estar integradas tantas diputaciones en el consorcio «siempre se ha sido muy cautelosos en los capítulos de inversión» y justifica el gasto en personal en que, además de las campañas de promoción y concursos relacionados con al ruta cidiana, «se encargan de hacer las fotografías, soportes de vídeos y contenidos de las páginas web, es decir no se contratan a técnicos externos», apunta.
Del Barco recuerda que las inversiones físicas en el Camino del Cid las realizan las propias diputaciones o fundaciones turísticas que dependen de las administraciones, «porque el sector público es el que ha realizado todas las mejoras en la ruta», asevera, a la vez que defiende la continuidad del consorcio, a pesar de las dudas sobre la captación de turistas que ha logrado.
Los grupos de la oposición, a la vista del flujo de turistas que registra la misma y los datos que se ofrecen desde el consorcio, ven poco «rentable» mantener la estructura a actual, apostado por otro tipo de gestión para un recurso turístico que, señalan «se puede gestionar con un menor coste para la institución provincial, aprovechando los recursos propios».
Más clara tiene la rentabilidad DelBarco, para quien el consorcio y la ruta cidiana es «otra forma de promocionar un sector de la provincia y más desde que el Camino del Cid está integrado en las Rutas Culturales de España, que promociona Tourespaña, con lo que tenemos una parte del camino ganado porque va a tirar del proyecto», asegura el responsable de Cultura, quien reconoce que el «camino es bastante largo, pero creo que merece la pena y es un buen recurso turístico para la provincia».

 


El Consorcio del Camino del Cid, desde un principio, se constituyó como un organismo de promoción de la ruta, dejando las inversiones físicas (señalización, mejora de trazado, etc.) en manos de cada una de las instituciones provinciales por lo que se hace difícil cuantificar la inversión global realizada en el Camino del Destierro a lo largo de estos años.
Lo único que está cuantificado son las aportaciones anuales que las ocho diputaciones realizan al consorcio y que para este ejercicio, apunta el responsable de Cultura de la Diputación burgalesa, Luis Jorge del Barco, se ha incrementado de los 20.000 euros de los últimos años a 25.000.
No hay una cifra de usuarios de la ruta cidiana, existe una proyección estadística en base a los datos de las oficinas de sellado de salvoconductos (se envían unos 10.000 al año) y visitas a la página web (671.795 en 2018), lo que provoca serias dudas sobre el retorno económico que genera este proyecto en el territorio, aunque Del Barco hace referencia a «un importante retorno promocional de la provincia».
Si el 60 por ciento del presupuesto se destina a pagar los sueldos de los tres empleados del consorcio, el otro 40 por ciento se emplea en la publicación de folletos (seis en 17 años), salvoconductos y mapas de la ruta, así como a la organización de premios y concursos (Premio Alvar Fáñez, concurso de vídeos, etc.) y campañas de promoción de la ruta. En febrero de este año, el consorcio presentó un nuevo folleto sobre este itinerario turístico-cultural con información general desde su inicio en Vivar del Cid (Burgos) hasta Orihuela (Alicante), completando con él la serie existente de cinco folletos específicos de las rutas que conforman el Camino, apuntó en la presentación el gerente del mismo, Alberto Luque.
Como novedad, en ese folleto se incorpora información general sobre cada una de las rutas que componen el Camino del Cid e incorpora un mapa general donde aparecen los 390 pueblos recorrido, así como algunos hechos destacados relacionados con el Cid y el Cantar. De este folleto, disponible en el centenar de oficinas de turismo del recorrido, se han editado 20.000 ejemplares.
página en inglés. Uno de los proyectos con los que se pretende incrementar el turismo por la ruta cidiana es la puesta en marcha de la web en inglés del Camino del Cid, en la que se recogen mapas, guías de viaje, rutas e información sobre el Cid y el Cantar.
«Es otra iniciativa de uno de los proyectos de mayor promoción turística que se puede encontrar en la provincia, con la imagen de uno de los personajes más conocidos», señaló Del Barco, diputado de cultura, quien espera que la misma «suponga el revulsivo que la provincia se merece para dar a conocer otros espacios desconocidos». «Esta web ha nacido para ser un lugar de referencia del mundo cidiano», aseguraba Luque, quien calificaba la misma de «pequeña enciclopedia cidiana».