Asamimer busca salidas a 16 personas en riesgo de exclusión

A.C.
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La comarca es una de las pocas zonas rurales de la región en la que se desarrollan itinerarios personalizados de inserción sociolaboral, que llegan a Medina, Villarcayo y Tobalina

Asamimer busca salidas a 16 personas en riesgo de exclusión

La Asociación de Ayuda a Personas con Discapacidad Intelectual de Las Merindades, Asamimer, lleva tiempo trabajando también con el colectivo de las personas en situación o en riesgo de exclusión social, aquellas para las que la crisis económica aún no ha pasado y, muchas veces, es casi perenne. El pasado 1 de noviembre comenzó a desarrollar por segundo año un itinerario integrado y personalizado para 16 hombres y mujeres en esta situación de vulnerabilidad, dado que ya solo les queda la última prestación de toda la escala social, la Renta Garantizada de Ciudadanía que abona el gobierno autonómico. Se sitúa entre 430 y 700 euros mensuales, en función del número de miembros de la unidad familiar sin recursos.
El programa se desarrolla en Medina de Pomar, Villarcayo y el Valle de Tobalina para acercar los recursos a las personas que más lo necesitan. Se realizaron 35 entrevistas inicialmente y de ellas salieron los 16 beneficiarios del programa, la cifra máxima a la que se puede llegar en estas iniciativas que financia la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León  y que cofinancia el Fondo Social Europeo. Su coste total es de 17.500 euros. En todo el territorio de Castilla y León se están desarrollando 92 itinerarios de estas características, pero muy pocos en el medio rural, dado que la mayoría se quedan en las capitales de provincia y ciudades.
Por este motivo, en el programa que desarrolla Asamimer, la vulnerabilidad llega también por residir en el ámbito rural y sumar inconvenientes a la hora de poder encontrar empleo. Para quienes las cosas han venido mal dadas desde hace años, los problemas se amontonan, como explica un usuario que acude a la formación en Villarcayo. Uno de ellos es la ausencia de  transporte público en la comarca que se suma a la dificultad para tener un coche que te lleve al lugar de trabajo e incluso a las clases del programa, a las que en su caso llega gracias a uno prestado.
Algunos llevan años sin un contrato laboral en una empresa. En su mayoría superan los 40 años y también son más los hombres, un 60%, frente a las mujeres, el 40% restante. De la mano de una psicóloga van a recibir 118 horas de formación para la inserción en la vida laboral, en competencias lingüísticas, para la búsqueda activa de empleo o en riesgos laborales. A ellas se sumarán otras 12 horas de tutorías individuales y finalmente 70 de prácticas en centros de trabajo, que se buscarán en función de las habilidades y posibilidades de cada uno de ellos.
De las personas que acudieron a estos itinerarios el pasado año, dos fueron contratados de forma temporal por Asamimer y tres lograron insertarse en el mundo laboral, un logro que este año esperan repetir.