Un problema añadido

ROBERTO MENA
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David Torrejón y Dani Hernández, preparadores del Burgos CF y el San Pablo, respectivamente, evalúan el perjuicio físico que supone el confinamiento para los deportistas

David Torrejón dirige un entrenamiento del Burgos CF en el José Manuel Sedano. - Foto: Jesús J. Matías

El estado de alarma ha cumplido su cuarta semana. Los preparadores físicos de los equipos se afanan en realizar planes de trabajo que los deportistas puedan llevar a cabo en casa.El objetivo es que pierdan lo menos posible, aunque los especialistas advierten de que las consecuencias del confinamiento se dejarán notar en los profesionales.
David Torrejón y Dani Hernández, responsables del apartado físico en el Burgos CF y el San Pablo, respectivamente, viven con preocupación este periodo y buscan la fórmula para que, en el caso de que la competición se reanude, los suyos lleguen en el mejor estado posible.
Ambos coinciden en que si las autoridades toman la decisión de que regrese la actividad deportiva se necesitarán «entre 10 y 15 días» para que los deportistas preparen sus cuerpos y el riesgo de lesiones no sea excesivo.
Un problema añadidoUn problema añadido - Foto: Alberto RodrigoEs un aspecto en el que hacen un especial hincapié los dos profesionales. Los problemas físicos se multiplicarán y la meta es tratar de que sean los menos posibles. Por ello insisten en que será imprescindible un periodo de adaptación para que el regreso a la actividad no suponga un impacto negativo para el físico de los deportistas.
Los dos están en contacto diario con todos sus pupilos, a los que van pautando semanalmente. Muestran su satisfacción por la buena predisposición de todos los jugadores.«A algunos hay hasta que pararles y decirles que tienen que descansar al menos un día», asegura el preparador blanquinegro.
Los deportistas han adaptado sus hogares a las circunstancias, aunque en la mayor parte de los casos el margen de maniobra es más que limitado. El San Pablo ha repartido entre los suyos el material de gimnasio que tenía y también ha contado con la colaboración del BeUp, que ha prestado a cada miembro de la plantilla una bicicleta estática.
La motivación es otro de los aspectos en los que deben incidir tanto David Torrejón como Dani Hernández. El paso de los días hace que la rutina pautada por ambos clubes se haga más pesada para los deportistas, por lo que ambos hablan continuamente con los integrantes de la plantilla para que no bajen la guardia.
Además del ejercicio, la nutrición es otro de los pilares fundamentales en la cuarentena. «Queman menos y no pueden ingerir lo mismo. Les hemos hablado de cómo hay que reajustar este aspecto», explica Dani Hernández.

David Torrejón es de los que ve el vaso medio lleno y entiende que la motivación puede convertirse en la mejor arma en estos días de confinamiento. Recuerda a los suyos, que el resto están «en las mismas condiciones» y ser meticulosos en el trabajo se puede traducir en mejores resultados si regresa la competición. «Les digo que podemos estar ganando un partido desde casa si lo hacemos bien, si somos constantes y nos mantenemos motivados», relata. El blanquinegro cree que sus pupilos llegarían a una hipotética reanudación de la liga «mejor que cuando inician la pretemporada».

La diferencia física que existe entre los integrantes de una  plantilla de baloncesto hace que la rutina que debe realizar cada uno de los jugadores del San Pablo sea diferente. «El trabajo que realizan se ajusta a sus características, los puntos débiles y la posición en la que actúan», señala Dani Hernández, que prepara cada semana una rutina individual para cada uno.
Es consciente que la pérdida de rendimiento físico será inevitable y habla de cuatro facetas en las que se dejará notar el confinamiento. La primera será la disminución del el VO2 máximo (la cantidad máxima de oxígeno que el organismo puede absorber, transportar y consumir en un tiempo determinado). «Podemos decir que es la cilindrada o el motor del deportista. Irá disminuyendo y aumentará la frecuencia cardiaca y disminuirá el rendimiento de resistencia», indica. Dani Hernández cree que la plantilla azulona llegará «peor» que en el inicio de curso. Explica que en el verano el «descanso total» se prolongo entre «7 y 10 días», aunque con la posibilidad de «dar paseos, montar en bicicleta, jugar al pádel… actividades que ahora no se pueden hacer».