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La peor oferta de trabajo: machista y de mal gusto

R.E.M
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Una cafetería busca personal y pide «abstenerse» a quienes tengan «dolor de ovarios». Su responsable borró el comentario, pero justifica que tres mujeres le pidieron la baja por esto

Captura de pantalla de la oferta de ayudante de camarero/a. - Foto: DB

Buscar ofertas de trabajo por internet puede llegar acompañado de muchas sorpresas. A veces muy agradables, que permiten acceder al puesto que se llevaba deseando desde hace tiempo, pero en otras ocasiones hay que leer con detenimiento para dar crédito a lo que se está viendo delante de la pantalla. Eso mismo le ocurrió hace unos días a Raquel, que se encuentra en plena búsqueda de trabajo y se topó con una propuesta que le pareció absolutamente indignante por un comentario machista y de mal gusto que no tiene justificación.

«Se necesita camarera/o con experiencia a jornada completa horario partido», comenzaba la oferta publicada en Job Today. Hasta ahí todo correcto. Pero bajando unas líneas en la descripción del empleo llega la sorpresa de esta mujer. «Abstenerse aficionad@s o personas con poco nervio o dolor de ovarios», se explica como requisito necesario para poder acabar trabajando en la cafetería La Tarara, situada en la calle Federico García Lorca.

Para poder trabajar en este bar hace falta entregar el currículum presencialmente, pero Raquel no se lo pensó dos veces y cogió el teléfono para llamar directamente al establecimiento. Pero no, no para postularse como candidata. Más bien para pedir explicaciones de semejante comentario, que no entendía cómo se pudo publicar y cree que es importante acabar con este tipo de cosas y que la sociedad conozca que se siguen produciendo.

¿Quién respondió al otro lado del teléfono? Pues David, quien había colgado la oferta de trabajo. Le dijo que él no discriminaba a nadie y que no comprendía sus palabras, pero luego reconoció que se había equivocado y minutos después de recibir la llamada optó por retirar el comentario que había generado toda esta polémica.

El responsable del local cuenta  que en ningún caso se planteó que «iba a llegar a tener ese efecto» y reconoce que había llegado a esta situación después de contratar a tres mujeres que a los pocos días pidieron la baja por dolor de ovarios. «Tengo aquí cartas donde me justifican eso, al segundo o tercer día me han pedido la baja», comenta David, harto de que esta situación se repita una y otra vez. «Te toca un poco la moral, conozco muchas mujeres que trabajan y nunca he visto los casos que me han pasado a mí», explica, para sentenciar que actualmente tiene otras chicas trabajando sin problema.