La Junta aprueba que haya campus de la UBU en Miranda

R.C.
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El rector asegura que se trabaja con la idea de poder impartir ya el próximo curso una titulación relacionada con la industria digital

La Junta aprueba que haya campus de la UBU en Miranda - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

La Junta ha dado luz verde a la implantación de una extensión universitaria en Miranda. Es el primer paso para que la ciudad pueda contar con una sede de la UBU en la que impartir una titulación relacionada con la industria digital.
El rector Manuel Pérez Mateos ya ha mantenido reuniones con la Consejería de Educación para trasladar el proyecto y asegura que por parte de la administración regional se darán todas las facilidades ya que «consideran que Miranda es un punto estratégico». En este sentido destaca que junto a Aranda «son posiblemente las dos únicas localidades de este tamaño que no tienen campus» por lo que la intención de la UBU es ampliar su presencia en la provincia. «Es un proceso largo pero la apuesta es decidida» afirma el rector, que incluso tiene intención de apurar los plazos para arrancar en el próximo curso académico. «No será fácil pero lo vamos a intentar porque venimos trabajando muy bien tanto con el Ayuntamiento como con el sector industrial. Si no llegamos a tiempo será en el 2021», sostiene.
Contar con el respaldo de la Junta permite ponerse a trabajar para definir el nombre de la titulación, el plan de estudios y la infraestructura que albergará la sede en la que se impartirán las clases. Para la oferta formativa el objetivo es poner en marcha una carrera pionera a nivel nacional que tenga que ver con la industria 4.0 y se considera que Miranda sería el emplazamiento idóneo para ese tipo de estudios debido a la implicación empresarial en el proyecto. Eso permitiría impartir una formación dual y de hecho varias compañías de la zona ya han mostrado su interés en colaborar con el proyecto. «La idea es formar ingenieros con unos perfiles técnicos muy demandados pero que escasean. Las sinergias entre instituciones son las que generan riqueza, empleo y desarrollo social», explica Pérez Mateos.
Respecto a las instalaciones en las que se ubicará la extensión universitaria, una de las opciones que se baraja es la de utilizar algunos de los edificios ya existentes. En este sentido el ITM aparece como una de las opciones más viables porque además permitiría conectar la Formación Profesional con la universitaria.
Para que la extensión universitaria sea una realidad, además de avanzar administrativamente, será necesario también que exista demanda entre los alumnos. Aunque aún es pronto, el primer curso debería contar al menos con medio centenar de estudiantes para poder comenzar, una cifra que las instituciones implicadas confían en que no será difícil cubrir.