La 'operación asfalto' fundirá 23 millones en 40 carreteras

G. Arce
-
Labores de asfaltado en la carretera de los pantanos - Foto: Jesús J. Matías

En los próximos días empezarán los trabajos de rehabilitación en la circunvalación (BU-30) y en las carreteras de Santander y Oña, muy castigadas por el uso y el clima

Si se uniesen en un mapa ficticio los 5.048 kilómetros que engloba la red de carreteras de la provincia (incluyendo las estatales, autonómicas y provinciales), podríamos trazar una vía directa desde Burgos a las puertas del festival de Eurovisión, que esta noche se ha celebrado en la capital de Israel, Tel Aviv. Recorreríamos el norte de España, Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Serbia, Bulgaria, la inmensa Turquía, Siria e Israel sin salir (es un decir) de la provincia. La comparativa da fe de la dimensión geográfica de Burgos, de la extensión de su red de comunicaciones terrestres y de la complejidad del mantenimiento de tan ingente patrimonio vial en un entorno de clima y temperaturas extremas.


En esta extensa red es donde el Ministerio de Fomento, la Junta de Castilla y León y la Diputación van a destinar este año 23 millones de euros en conjunto, uno de los capítulos de gasto más abultados de su presupuesto anual. La ejecución de la mayoría de estas actuaciones comienza ahora, con el tiempo primaveral y proseguirá durante los meses de verano. Esta semana, por ejemplo, continuaban los trabajos de la BU-820, concretamente a la altura del pantano de Arlanzón, una de las carreteras más transitadas durante el fin de semana que estaba pidiendo mejoras en su firme.

 

Hay muchas más en lista de espera, que no solo han sufrido los rigores de los hielos y las nieves de los últimos inviernos sino también de los recortes presupuestarios de los últimos años. En la Red de Carreteras del Estado se prevén actuaciones destacadas. Este mes de mayo comenzarán los trabajos de emergencia en tres vías especialmente castigadas: 59 kilómetros en la N-232, entre Cornudilla y Las Cabañas; y 44 kilómetros en la N-629, entre Oña y Agüera. También se rehabilitará el firme del tramo Masa-Tubilla del Agua en la carretera de Santander (N-623), cuyo estado se ha deteriorado mucho en los últimos años.


Las actuaciones en las tres nacionales empezarán ya (si las condiciones meteorológicas lo permiten) y suponen una inversión conjunta de 3,6 millones de euros.


Carreteras acometerá a partir de junio la rehabilitación de ronda de la ciudad (BU-30), entre los kilómetros 24 al 26, muy afectada por los baches y el tránsito de camiones; y la autovía A-1, entre el 247 y el 252. Ambas actuaciones consumen 1,7 millones este año, aunque el plazo de ejecución de estas obras es de 28 meses y su presupuesto asciende a 3,9 millones de euros.-

 

Además de estas obras se prevé la inversión a través de los contratos de conservación integral de otros 600.000 euros, aproximadamente, en baches mediante fresado y reposición con mezcla bituminosa y extensión de microaglomerados.


En total, el Ministerio de Fomento, responsable de la conservación  de 936 kilómetros de las 22 carreteras de su competencia en Burgos, destinará en torno a 5,8 millones de euros este año.


JUNTA

El presupuesto de la Administración regional, competente en una red provincial de 1.800 kilómetros, se dispara hasta los 14,2 millones de euros. El Servicio Territorial de Fomento, más en concreto la Sección de Conservación y Explotación, cuenta con 6 brigadas propias (integradas por un técnico auxiliar, un conductor y 5 auxiliares de carretera), que se localizan en Burgos, Medina de Pomar, Briviesca, Villadiego, Salas de los Infantes y Aranda de Duero.  Una buena parte de la inversión anual de la Administración regional se destina a los tres contratos de conservación por cuatro años que competen a tres ámbitos geográficos: la zona norte (de la N-120, de Logroño a Vigo, hacia el norte), la zona sur (de la N-120 hacia el sur) y la autovía León-Burgos (A-231). Las tres empresas contratadas para tal fin cuentan con una plantilla de 20 personas en época ordinaria y 4-6 más en época de viabilidad invernal.

 

Así, este año, corresponden 3,4 millones de inversión a la zona norte (incluyendo las travesías de Montorio y Villarcayo) y 2,2 millones a la zona sur. La mejora de la plataforma y el firma de la BU-627, de Villanueva de Argaño a Villadiego, se lleva 3,3 millones. La BU-200, que une Campillo de Aranda con Fuentecén, supondrá otros 1,8 millones.Hay trabajos previstos en la carretera de Orbaneja del Castillo (BU-643), valorados en 125.000 euros, y en la BU-922, entre Caleruega y Peñalba de Castro (270.000 euros). También se actuará para la conservación de la CL-628 (Villarcayo-Medina de Pomar), la BU-532 (en el Valle de Tobalina) y la CL-633 (entre Cornudilla y Oña), sumando las tres 1,5 millones. 


La Junta reserva otros 800.000 euros para contratos menores y más de medio millón de euros para la mejora de la señalización horizontal y vertical en su red.

 
DIPUTACIÓN 

La Diputación tiene a su cargo la mitad del patrimonio vial de la provincia, es decir, 2.300 kilómetros de carreteras. Dispone de tres brigadas de conservación plenamente operativas en la actualidad, dos con base en Burgos y una en Villarcayo, con un parque de maquinaria con diversos vehículos y personal para su mantenimiento.
Además de por su extensión, la red provincial se caracteriza por unas intensidades de tráfico bajas o muy bajas, que se vienen estudiando en los últimos años mediante colaboración con la Universidad de Burgos. Muchas vías comunican pueblos que apenas tienen habitantes durante buena parte del año pero que necesitan el cordón umbilical de la carretera para su supervivencia.


El presupuesto para la conservación con medios propios toda esa red asciende para el ejercicio 2019, incluyendo las partidas de personal, a 4,2 millones de euros. Por zonas, este año destinará 1,5 millones, respectivamente, para trabajos de conservación, reposición y mejora de la red en el norte y sur provincial. 
A este presupuesto hay que sumar las actuaciones extraordinarias este año: Ejecución de mejoras locales en las carreteras BU-P-1104 y BU-P-1105 en Quintana del Pidio (160.236 euros),  el proyecto de estabilización del talud de la BU-130 a Roa (573.897) y el refuerzo de firme en las carreteras BU-V-7446, BU-V-7447, BU-V-7451, BU-V-7444, BU-V-7414 y de BU-V-7414 a Samiano del Condado de Treviño (361.245 euros).