La desidia deja sin cobrar la tasa de bomberos 4 años

J.M.-F.L.
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El área municipal de Hacienda prevé girar 500.000 euros de intervenciones cuyo coste no se repercutía. Las realizadas en 2016 casi prescriben

Intervención de los bomberos en la Plaza Mayor por el desprendimiento en una chimenea cuyo coste de medios personales y materiales deberá sufragar la propiedad o su seguro. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

La falta de diligencia en la puesta en marcha de un programa informático para gestionar las incidencias en las que intervienen los bomberos y que debería servir, entre otras finalidades, para repercutir a empresas y particulares el coste de aquellas actuaciones que se realizan en propiedades privadas ha estado a punto de salirle caro al Ayuntamiento. Los recibos por el abono de esa tasa llevaban sin girarse desde 2016 y ha sido ahora, con el agua al cuello y cuando un número importante de estos pagos estaban a punto de prescribir, cuando se han comenzado a emitir las cartas en las que se exige su abono.

El nuevo Ejecutivo, consciente de que los plazos corrían en su contra, ha puesto en los últimos meses los medios necesarios para la puesta a punto del programa informático. El problema se resume, de manera sencilla, en que esta herramienta no se conectaba con otra con la que trabaja el área de Tributos del Ayuntamiento y eso impedía girar la tasa. Asunto que se ha solucionado contratando a una empresa que ha solucionado la deficiencia. Aunque se admite que algún recibo ha podido llegar a prescribir, también se defiende que se ha conseguido llegar a tiempo y de ahí que en el Proyecto de Presupuestos de este año se incluya la previsión de que se ingresarán por esta vía 500.000 euros.

Es cierto que la previsión, aunque motivada por el cobro de recibos de 5 años, parece muy optimista ya que en los últimos ejercicios se estimaban unos ingresos anules por esta tasa de 73.200 euros. Eso sí, una cifra que podría haber sido cualquier otra ya que la recaudación por esta vía ha sido nula desde 2016. Sin embargo, en el órgano de Tesorería han afirmado que en circunstancias normales lo habitual es que el Ayuntamiento se embolse por estas actuaciones unos 120.000 euros al año.

El concejal de Hacienda, David Jurado, prefiere no mirar atrás y ve «positivo» que se haya «conseguido solventar el problema» y «regularizar» la situación.

(Más información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)