'Engullido' por un agujero negro

I.L.H.
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'Engullido' por un agujero negro

El burgalés Rubén Herrero-Illana es uno de los astrónomos que ha participado desde Chile en la captación de la primera imagen de este fenómeno que atrae a todo lo que le rodea incluida la luz

Empezó mirando las estrellas del cielo de Burgos y ha acabado explorando los agujeros negros de las galaxias desde un observatorio de Atacama, en Chile. Lo suyo es lo más cercano a una carrera meteórica, porque su campo de acción tiene que ver con los choques de las galaxias y las luces y las ausencias que se producen en el espacio.
En la primera imagen obtenida de un agujero negro, algo que los científicos llevaban intentando desde hace veinte años, Rubén Herrero-Illana (Burgos, 1985) ya ha hecho historia porque es uno de los astrónomos que ha observado e investigado este fenómeno formado por enormes cantidades de materia comprimida en un área pequeña que, con su campo gravitatorio, atrae todo lo que lo rodea, incluida la luz, lo que hace que se vea negro.
Rubén lo ha hecho desde el Observatorio Europeo Austral (ESO) y el ALMA(Gran Conjunto Milímetro de Atacama), ambos en Chile, formando parte del equipo internacional que ha trabajado con ocho telescopios repartidos alrededor del planeta. No lo ha hecho con el equipo español, donde intervenían el CSIC, el Instituto Geográfico Nacional y varias universidades, sino desde el otro lado del Atlántico donde tiene un contrato postdoctoral.
Llegó allí en 2016 tras estudiar Astrofísica entre Valladolid y Canarias y realizar su tesis en Granada: «Mi contrato tiene dos partes. El 50% del tiempo puedo dedicarlo a a mi investigación, que versa sobre cómo las galaxias chocan entre sí por el efecto gravitatorio y otros procesos. Estas galaxias tienen un agujero negro, y es un tema por tanto que me interesa. El otro 50% lo dedico al observatorio. Voy al desierto, tomo datos y observo con las antenas que hay repartidas por todo el mundo para el proyecto de cómo es la cercanía absoluta alrededor de un agujero».
Así que lo que para la mayoría de los mortales es ciencia ficción para Herrero-Illana es el pan nuestro de cada día. Hace un año, por ejemplo, participó en un artículo para la revista Science en la que mostraban y explicaban cómo un agujero negro escupía un chorro de materia después de desgarrar a una estrella. «Ahora hemos visto más allá hablando de otra galaxia, la M87. Entonces estábamos más alejados y ahora hemos conseguido ver el centro, que se ve negro», explica como si fuera la cosa más sencilla, pese a que el zoom que han hecho a la imagen lo compara con «ver desde Madrid por el agujero de un aguja colocada en Chile». Hablamos que la galaxia está a 50 millones de años luz y la emisión de luz alrededor del agujero ocupa todo el tamaño del sistema solar. «Lo increíble es que la masa que tiene esa imagen es la de 6.500 millones de soles, un número que somos incapaces de ver».
El meme de los calcetines perdidos que se concentran en este espacio oscuro no anda desacertado porque «nada escapa a un agujero negro», afirma Rubén, aunque advierte que sería muy difícil que el que exista en nuestra galaxia trague a la Tierra. Pero recuerden que un agujero negro no deja de crecer... salvo si se da la llamada radiación de Hawking, donde una doble partícula se divide y una de ellas roba energía al agujero.
Mientras sigue escrutando lo que esconde este fenómeno, el astrónomo burgalés se plantea regresar a España cuando se le termine el contrato dentro de año y medio. Pero tal y como está la ciencia en nuestro país ve más fácil repetir varias veces la hazaña de la fotografía (que se capturó en abril de 2017 y hasta ahora no se han podido juntar todos los archivos) que encontrar un trabajo en nuestro país. Salvo que el espacio-tiempo cambie gracias a un agujero negro.