Universitarios atrapados lejos de sus pisos y residencias

H.J.
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La prohibición de desplazarse entre provincias mantiene en vilo a los alumnos burgaleses que estudian fuera y también a los de la UBU cuyo domicilio familiar está en otro territorio

Universitarios atrapados lejos de sus pisos y residencias

Su número exacto se desconoce porque no son un colectivo inscrito en ningún registro ni nadie lleva un control sobre su peculiar situación, pero serán unas cuantas decenas, probablemente cientos, los estudiantes que se han quedado ‘atrapados’ por la pandemia a lo largo de las últimas semanas.
Se trata de alumnos de enseñanzas superiores con su domicilio familiar en un provincia y su Universidad en otra, que tienen enseres por recoger, habitaciones por limpiar y contratos de alquiler sin cerrar. Burgaleses que estudian fuera o gente de fuera de Burgos que cursan sus estudios aquí. Y en teoría, según una interpretación estricta de la normativa, no pueden desplazarse para arreglarlo.
Sí que se les permitió en un primer momento regresar a casa con sus familias, algo contemplado en el Real Decreto del 14 de marzo que supuso la entrada en vigor del estado de alarma, pero posteriormente no han podido volver a su ciudad de estudios pese a que también se contemplan las «causas de fuerza mayor o situación de necesidad».
Solo en la Residencia Camino de Santiago, dependiente de la Fundación de la Universidad de Burgos, hay 80 estudiantes afectados por esta circunstancia. Jorge Izquierdo, gerente de la Fundación, explica que tras el cierre de la instalación cuando se decretó el estado de alarma se ha desinfectado y recogido los enseres de las habitaciones.
Ahora, de cara al momento en el que se permita la movilidad entre provincias, se programará la recogida ordenada con un calendario personalizado, de forma que los estudiantes no tengan que coincidir ni pasar más tiempo del imprescindible en el interior del edificio.
Además de no cobrarles la cuota a partir del fin de semana en el que entró en vigor el estado de alarma, la UBU ha ofrecido a sus residentes el envío de material que considerasen imprescindible mediante mensajería «pero por el momento no ha hecho falta», explica Izquierdo. Más difícil lo tienen los que vivían en pisos arrendados.
062 colapsado. Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Burgos admiten que el número de llamadas solicitando información personalizada sobre el quién, el cómo, el dónde y el cuándo desplazarse ha llegado a colapsar las líneas de la centralita, «con solicitudes que desvirtúan el espíritu del 062 que es un número de emergencia, lo cual va en detrimento del ciudadano que llama para una comunicación de vital necesidad».
Recuerdan, además, que «la Guardia Civil no expide certificados que autoricen desplazamientos y tampoco los exige llegado el caso, bien entendido que todo usuario que sea parado y requerido para aclarar el motivo de su desplazamiento está obligado a hacerlo y en este sentido toda documentación o justificación que pueda aportar en el momento acorta plazos, y así no debe permanecer parado más que el tiempo mínimo imprescindible, lo cual va en beneficio de todos».
Y apuntan finalmente que, a la fecha en que se escriben estas líneas, atendiendo a la normativa y a los requisitos para acceder a las distintas fases de la desescalada «de manera genérica los ciudadanos de Burgos y la provincia no pueden viajar a otras provincias, islas o unidades territoriales de referencia para la recogida de material escolar y otras actividades de naturaleza análoga, recogida de enseres, material docente a domicilios estudiantiles, firma o finalización de contratos de alquiler y actividades semejantes; y viceversa, tampoco pueden venir».
De nuevo en la Universidad de Burgos, la vicerrectora de estudiantes, Verónica Calderón, explica que las cuatro universidades de Castilla y León mantienen «un contacto continuo con la intención de coordinarnos y cumplir con las recomendaciones de movilidad dictadas por el Gobierno», que afectan a todo el país.
Recuerda que desde la entrada de Burgos en fase 1 ya han podido venir a recoger sus pertenencias a los pisos de alquiler o a la residencia los alumnos que tengan su residencia familiar dentro de la provincia. El resto debería esperar a completar la desescalada, salvo que el Gobierno cambie de criterio en los próximos días puesto que ya ha habido varios anuncios contradictorios al respecto entre los ministros Ábalos (Fomento) e Illa (Sanidad).
«En la Universidad de Burgos somos conscientes del problema de nuestros estudiantes, nos solidarizamos totalmente y creemos que debe darse una solución inmediata al respecto. No se nos escapa que muchos siguen pagando un alquiler, y lamentamos profundamente que no hayan podido resolver aún esta cuestión», añade la vicerrectora. «Siendo este un problema de alcance nacional, ya que afecta a estudiantes de todo el país, la Conferencia de Rectores realiza actualmente gestiones directas con los  Ministerios con competencias en este tema (Interior, Sanidad, Universidades), con la intención de agilizar y solucionar de manera conjunta y coordinada esta situación lo antes posible», concluye. De momento poco más se puede hacer.