El envejecimiento eleva la demanda de la ayuda a domicilio

C.M.
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El 78% de las personas atendidas tiene más de 80 años, un 5% más que en 2018. El coste del servicio es de 3,7 millones

El objetivo es que los mayores permanezcan en sus domicilios. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

El envejecimiento de la población de la capital avanza a marchas forzadas, de hecho hay 12.871 personas que tienen más de 80 años, según los datos del padrón municipal a 1 de enero de 2019. Ello tiene dos lecturas. La positiva es que aumenta la esperanza de vida pero la negativa es que no siempre se llega a edades avanzadas en las mejores condiciones y se necesita algún tipo de apoyo para seguir viviendo en casa. Precisamente por ello, la demanda del Servicio de Ayuda a Domicilio, que presta el Ayuntamiento a través de una empresa, ha experimentado un crecimiento del 31% en la última década.
Se trata de una prestación esencial no solo a personas de edad avanzada con dificultades de autonomía personal sino también con discapacidades, menores de edad cuyas familias no pueden proporcionarles los cuidados y atención que requieren o los grupos familiares con excesivas cargas.
Según la memoria de este servicios, que depende de la Gerencia Municipal de Servicios Sociales, los expedientes activos se han incrementado desde 2017 rompiendo la tendencia decreciente entre 2011 y 2014. De modo, que el año pasado había 2.015 frente a los 1.890 de 2018 o los 1.580 de 2017.
Se trata de un servicio que fluctúa en cuanto a usuarios debido a que pueden darse de baja de manera temporal y luego volver a solicitarlo sin ningún problema. Por ejemplo, el año pasado comenzó con 1.134 expedientes activos y acabó con 1.317 mientras el primer mes de 2019 se alcanzaron los 957 usuarios y el último a 1.090. La diferencia se debe a que en el primer caso se incluyen no solo a los usuarios que se atienden sino también a los que están en suspensión temporal o pendientes. 
Durante el año pasado se prestaron un total de 215.416 horas, lo que supuso un aumento del 11,7% respecto al año anterior (194.715), mientras que la media mensual se situó en 17.951. La unificación de criterios de actuación entre los trabajadores sociales de base favorece la homogeneidad entre zonas y que los tiempos y tareas adjudicadas en ca da caso se adecuen mejor a las necesidades reales de la persona y a la normativa vigente. 
Los centros de acción social (ceas) con mayor porcentaje de usuarios son los de Gamonal La Antigua con un 17,2% y Río Vena (13,7%). Lo que pone de manifiesto el envejecimiento que están sufriendo en estos barrios, antaño  considerados residenciales de familias jóvenes. También se ha notado un incremento de la demanda en la zona de San Pedro y San Felices. 
El 29,66% de los servicios que se prestan son para atender las necesidades domésticas y personales y están dirigidos a personas con grandes limitaciones en su autonomía, requiriendo apoyos para todas las actividades de la vida ordinaria, mientras que en el 14,25% se realizan actividades domésticas (limpieza de la vivienda, lavado o planchado). También hay un 6,84% de usuarios que solo requieren de atención personal exclusivamente (higiene personal, aseo, vestido, seguimiento de la medicación o ayuda con la ingesta de alimentos). Sin embargo, en un 35% de los casos se presta un servicio mixto. 
el perfil. El 66,79% de los usuarios son mujeres y el resto hombres. Las personas mayores suponen el 91,40% de los usuarios mientras que las personas con alguna discapacidad, el 7,95%. El 0,65% restante corresponde a familias. Llama especialmente la atención que el 78,2% de las personas que reciben la ayuda a domicilio tenga más de 80 años, un 5% más que en 2018, lo que da una idea del envejecimiento de la población en la ciudad. La totalidad presentan algún tipo de limitación física, psíquica o sensorial para realizar actividades básicas de la vida cotidiana. Muchos de ellos tienen demencias.
Este servicio es uno de los más costosos para el Ayuntamiento hasta superar los 3,7 millones e euros, un 10% más De los que 2,25 millones se cubren con una aportación de la Junta a través del acuerdo marco y 726.641 euros con aportaciones de los usuarios (19,60%).
Un total de 997 personas están usando en el mes que ahora termina la ayuda a domicilio aunque se han recibido 467 solicitudes de baja temporal por la alerta sanitaria. «Muchas personas pueden cuidar ahora de sus mayores al estar en casa por la situación de alerta o han pensado que era mejor que nadie accediera al domicilio para evitar contagios. Se podrán dar de alta cuando finalice», indicó la concejala de Servicios Sociales, Sonia Rodríguez.
Finalmente, destacó la importancia de esta prestación para que los mayores sigan en sus casas.