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El agua afecta al Bajo Arlanza y cubre los campos de cultivo de la zona

R. Travesi / Burgos
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Los entornos de Lerma, Tordómar, Santa María del Campo y Torrepadre son algunas de las zonas más afectadas

El desbordamiento del río Rudrón anegó todas las calles del pequeño pueblo de Bañuelos de Rudrón, pedanía de Tubilla del Agua. - Foto: Luis María Puente

El agua sigue su curso y allí por donde pasa provoca alarmas porque las lluvias continúan aunque con menor intensidad que los días anteriores. Si el Arlanza anegó el sábado varias riberas y su desbordamiento obligó al corte de varias carreteras de la zona de la Sierra de la Demanda como La Revilla, Barbadillo del Mercado, Vizcaínos y Rabanera del Pinar, ayer los principales problemas llegaron al entorno de Lerma (Vega de Santa Cecilia), Tordómar, Santa María del Campo y Torrepadre, entre otros lugares.

La bravura de este río, que acumula un caudal importante, recuerda a muchos vecinos unas de las inundaciones más importantes de los últimos años. No es comparable a la de 1997 pero ha causado daños en las tierras de cultivo. Además, el río a la altura de la granja Escuderos, en el término municipal de Santa María del Campo, mantuvo en vilo a la Guardia Civil y a Protección Civil porque la carretera BU-104, que comunica Burgos con Roa, estuvo cortada por la mañana. Por la tarde, el caudal dio un respiro y el agua ya no sobrepasaba el puente, por lo que se decidió su apertura.

El presidente de Asaja Burgos, José María Valdivielso, calcula que en el entorno de Santa María se han podido inundar unas 400 hectáreas de cultivo, mientras que en Arlanzón ha afectado unas 200 hectáreas en Torrepadre, de las que en el 60% ha arrastrado la tierra. Ante estas consecuencias, Valdivielso critica las obras complementarias de la presa de Castrovido, que no han solucionado nada los problemas de las riadas. Y cita, como ejemplo, la actuación en el puente de Talamanca en Villahoz.

El río Arlanza bajaba ayer por la mañana con fuerza a su paso por la localidad de Tordómar.El río Arlanza bajaba ayer por la mañana con fuerza a su paso por la localidad de Tordómar. - Foto: Luis Al igual que ocurrió con el Arlanza, el río Urbel también continuó con su recorrido y la crecida que el sábado afectó a Huérmeces ayer llegó a Tardajos y Montorio, donde el agua cubrió numerosos cultivos. Otra situación similar tuvo lugar con el Ubierna en Quintanaortuño y Quintanadueñas. Todos los ríos de la provincia han aumentado su caudal este fin de semana por las lluvias de las últimas horas. Son los casos, por ejemplo, del río Lobos en Hontoria del Pinar, el Brullés en Sasamón, el Rudrón en Bañuelos de Rudrón (pedanía de Tubilla del Agua) y el Ausín en Cavia.

Villarcayo y Villasana

Ahora toca estar alerta durante los próximos días porque hay nieve en las cotas altas y el riesgo llegará con el deshielo, si tiene lugar muy rápido, que aportará mucha agua a los cauces de ríos y arroyos.

En el norte de la provincia, el río Nela a su paso por Villarcayo dio ayer otro pequeño respiro porque el caudal había bajado ligeramente aunque sigue muy crecido, tal y como apuntó la alcaldesa Mercedes Alzola. «De momento, no se ha desbordado aunque habrá que estar pendiente porque ha nevado en la sierra de la Tesla», precisó. Menos riesgo hay con el Cadagua en Villasana de Mena pese a que este mismo río se desbordó en Vizcaya, pero al igual que en el caso anterior también hay bastante nieve en el alto de Zalama de los montes de Ordunte.

De las 7 carreteras cortadas que registró la Dirección General de Tráfico (DGT) el sábado, solo permanece prohibida la circulación en una de ellas (BU-V-5743 en Ciudad de Ebro) y condicionada en otra (N-234 en Rabanera del Pinar, con el corte de un carril).

En cambio, a lo largo de la jornada de ayer hubo algún problema más con la nieve que cubrió los campos de Nuez de Abajo, el Páramo de Masa, Cernégula, Berberana y en el entorno de la Cabañuela, entre otros puntos.