FAE congela las elecciones hasta que se supere la crisis

G. ARCE
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La patronal traslada la gala del FAE de Oro, que se debería haber celebrado el pasado jueves, a otoño, cuando ha reservado varias fechas en el Fórum Evolución para encajar esta cita

Miguel Ángel Benavente, presidente de FAE - Foto: Alberto Rodrigo

La crisis del coronavirus ha trastocado planes importantes en el devenir de la patronal burgalesa. El pasado jueves se debía haber celebrado la gala del FAE de Oro, una cita anual que reúne a más de un millar de empresarios e invitados en el Fórum Evolución y que en esta edición se había fijado como punto de arranque de otro asunto  importante: el proceso electoral para renovar o dar continuidad a Miguel Ángel Benavente en la presidencia de la confederación empresaria burgalesa.

A día de hoy, en la Casa del Empresario está claro que la gala del FAE de Oro se retrasará a una fecha aún por concretar de este otoño. Ya se está hablando con el Fórum Evolución para cerrar uno de los actos importantes en el año del palacio de congresos.

Aún no hay un candidato cerrado para este galardón, que busca reconocer la trayectoria empresarial de un empresario de prestigio burgalés o con vinculación a Burgos. Los primeros en recibirlo fueron los hermanos Avelino y José Antolín Toledano, fundadores del Grupo Antolín, en el año 1995; el pasado año, el premio distinguió  la trayectoria del constructor Javier Herrán Andrés.

El proceso de selección para la edición 2020 quedó paralizado tras activarse la alarma nacional. Justo en marzo estaba prevista la reunión de la Junta Directiva (integrada por la ejecutiva de FAE y los presidentes y vicepresidentes de las diferentes asociaciones empresariales) para aprobar las cuentas y organizar la gala del FAE de Oro. Esta reunión, que cita a unos 85 empresarios dos veces al año, no fue posible y a buen seguro se realizará cuando se recupere un mínimo de normalidad.

"Los empresarios tenemos claro que debemos dar un mensaje de confianza a la sociedad para la vuelta a la normalidad y por ello creemos que mantener la gala es muy importante", explica Benavente.

La cita de los FAE de Oro también marcaba el arranque del proceso electoral para renovar o dar continuidad a la presidencia de la  patronal. A este respecto, Miguel Ángel Benavente, que lleva 9 años en el cargo, lo deja en suspenso hasta que se consolide la vuelta a la normalidad. "No nos podemos juntar ni tampoco podemos votar físicamente. Habrá que esperar un poco", explica el actual presidente.

A principios de marzo, antes de desatarse la crisis del coronavirus y cuando se cumplían los plazos establecidos para arrancar el proceso electoral, Benavente optó por retrasar la cita con las urnas hasta después de la gala del FAE de Oro, con idea de que la votación se realizase en junio, antes del periodo vacacional.

Ya entonces, expresó su deseo de optar a un tercer mandato, sobre todo si no surgía una candidatura alternativa con garantías para ceder el testigo y mantener la patronal fuerte en prestigio y solvencia económica. Argumentaba su continuidad por la preocupante situación económica con la que había terminado 2019 y arrancado 2020, con  la crisis de la automoción, la guerra comercial y el Brexit como escenarios. 

Ahora aquellos nubarrones son una minucia con la tormenta perfecta del coronavirus, que ha paralizado casi al completo la economía provincial. "No podemos tener más dificultades, creo que ahora hace falta confianza y buena gestión", en una crítica directa a cómo está abordando el Gobierno de España la pandemia y los enormes costes económicos que conlleva.  

La representatividad de FAE es poderosa, más de 10.000 empresas burgalesas, aunque solo votarían, si hay más de una candidatura, los 85 integrantes de la Junta Directiva.

La tradición no escrita en FAE, donde la paz interna ha imperado en sus cuatro décadas de trayectoria, determina que cualquier candidato a la presidencia debe contar con el respaldo del presidente saliente y de su ejecutiva.