Sin misas y las procesiones de Semana Santa, supendidas

DB
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La Diócesis suspende igualmente la celebración pública de exequias y funerales ante la declaración del estado de alarma por el coronavirus. La parroquia de San Cosme y San Damián retransmite en su canal de YouTube misa y catequesis

Sin misas y las procesiones de Semana Santa, supendidas - Foto: Jesús J. Matías

El Arzobispado de Burgos decidió a última hora de hoy suprimir el culto público en todas las parroquias, iglesias y oratorios de la Diócesis ante el agravamiento de la situación provocada por el coronavirus y tras la declaración del estado de alarma, ampliando de esta forma las medidas de actuación y prevención "hasta nuevo aviso".

Por tanto, se suspenden las celebraciones comunitarias y públicas de la Eucaristía y los fieles quedan "dispensados" del precepto dominical. Se exhorta a la participación de la Eucaristía en familia a través de los medios de comunicación, según informaron fuentes de la archidiócesis burgalesa.

Los sacerdotes celebrarán diariamente la Eucaristía, "rezando por el Pueblo de Dios", precisaron, y señalaron que "aunque no podamos reunirnos físicamente, seguimos siendo comunidad, parroquia, Iglesia de Dios". Igualmente, indicaron que estarán disponibles para la atención de los fieles facilitando "el consuelo, la escucha y los sacramentos, especialmente a los más necesitados".

La parroquia San Cosme y San Damián retransmite misa y catequesis a través de su canal de YouTube.La parroquia San Cosme y San Damián retransmite misa y catequesis a través de su canal de YouTube. - Foto: archiburgos

Asimismo, queda suspendida la celebración pública de los funerales y exequias. "Consensuando el modo de proceder con la familia, procúrese en la medida de lo posible posponer su celebración hasta la conclusión de estas medidas extraordinarias", apuntaron. Si esto no fuera posible por causas objetivas, sería factible, matizaron, la celebración del funeral de modo privado con la familia más allegada, posponiendo otra celebración abierta más adelante.

Otra de las medidas acordadas fue la de mantener abiertas las iglesias para la oración personal de los fieles, en el horario que sus responsables consideren oportuno, para que "como signo de esperanza, estén a disposición de los fieles y puedan ir a rezar particularmente y vivir desde la fe estos momentos difíciles".

Finalmente, el Arzobispado de Burgos suspende también las procesiones de este tiempo acogiendo las orientaciones dadas por la Conferencia Episcopal. "Vivamos esta situación con enorme esperanza y caridad: los pastores, desde la creatividad pastoral que lleve a estar cerca de las necesidades de nuestra gente, especialmente de los más vulnerables y frágiles, con el auxilio de la oración, los sacramentos y la Palabra; los fieles, desde la caridad y la cercanía, construyendo juntos el bien común que beneficia a todos y cada uno", concluyeron.

Tele-pastoral. Aunque seguirán abiertas, las parroquias de la Diócesis solicitan a sus feligreses permanecer en casa y algunas de ellas se las ingenian para que el Pueblo de Dios no se quede sin la necesaria atención pastoral. "Si los feligreses no pueden acercarse a la parroquia, es la parroquia la que se acerca a los hogares", entienden, y gracias a las posibilidades que ofrecen los actuales medios de comunicación han visto la oportunidad de ofrecer una nueva 'tele-pastoral'.

La parroquia de San Cosme y San Damián retransmitirá sus principales acciones pastorales a través de su canal de YouTube. Todas las eucaristías, así como las catequesis de los domingos (10.30) y los miércoles (18.00) o las sesiones de su grupo de Life Teen podrán seguirse en streaming a través de la red social de vídeo.

De hecho, en su sesión de Life Teen de anoche, cerca de 30 familias de la parroquia participaron en esta sesión de catequesis, donde podían enviar a través de WhatsApp respuestas a los retos propuestos, como disfrazarse de algún personaje bíblico, adivinar los títulos de algunas películas o localizar a Jesús en unos dibujos al estilo 'Busca a Wally'. La sesión concluyó, como cada viernes, con un rato de adoración eucarística, en la que «todos se sintieron unidos en oración en estos momentos tan especiales», tal como señala Enrique Ybáñez, uno de los sacerdotes de la parroquia. Además, hubo premios entre todos los participantes, entre los que sortearon calcetines, sudaderas y una suscripción mensual a Netflix.

Para Ybáñez, fue «una noche especial», donde «pudimos estar cerca de la gente en estos momentos en los que nos necesitamos unos a otros». Para la realización del acto, el sacerdote contó con la colaboración de varios jóvenes, distribuidos en diferentes salas y realizando diversas tareas, como grabación, edición y atención al WhatsApp. «Los chicos salieron muy ilusionados por haber podido dar respuesta a los jóvenes con los que nos encontramos cada viernes».