La Plataforma de la N-I pide más accesos para la vieja AP-1

I.E.
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La Plataforma de la N-I pide más accesos para la vieja AP-1 - Foto: Miguel Á?ngel Valdivielso

Rafael Solaguren exige modificar el proyecto de mejora para construir más conexiones. Se queja de que las señales de peaje continúan

Los integrantes de la Plataforma de la N-I ya advirtieron de que no iba  a desaparecer con la liberalización de la autopista. Lógicamente, tras ese hito el colectivo se ha desmovilizado y se halla en un segundo plano. Pero sus miembros no dejan de asombrarse al comprobar que el anteproyecto de adecuación y mejora de la vieja AP-1 sigue sin contemplar nuevas conexiones, pese a que su tramitación avanza tras la aprobación del informe de impacto ambiental. El portavoz de los vecinos de los pueblos de la N-I, Rafael Solaguren, teme que, «sin esos nuevos accesos que comuniquen mejor la infraestructura con las comarcas que atraviesa, un futuro Gobierno pueda tener la tentación de volver a convertirla en una vía de pago».
En este sentido confía en que en el Ministerio de Fomento recapaciten y a la hora de licitar el proyecto de construcción y trazado introduzcan importantes modificaciones que contemplen esas nuevas conexiones. ¿Se movilizarán para exigirlo? En principio reconoce que terminaron «exhaustos» tras casi una década «de lucha» y hace un llamamiento a los alcaldes de las localidades para que exijan esas mejoras. Asimismo, pide que los candidatos de los partidos al Congreso y al Senado «se mojen estos días sobre si son o no necesarias y si sus formaciones van a apostar por su construcción».
La plataforma lleva desde hace un lustro pidiendo esas conexiones, que deberían construirse en La Brújula (Monasterio de Rodilla), en Castil de Peones (para conectar con la carretera de Villafranca Montes de Oca), en Briviesca (para comunicar con el polígono) y en Cubo de Bureba (para unir la autopista con la N-232). Hay que recordar que el PP, por ejemplo, presentó su diseño de nuevo acceso a la altura de Monasterio de Rodilla.
señales sin eliminar. Asimismo, Rafael Solaguren muestra su sorpresa por el hecho de que aún se mantengan las señales de AP-1 y de peaje en la nueva autovía A-1, cuando el Ministerio de Fomento prometió días antes de la liberalización que desaparecerían en pocas semanas. «Para cambiar las señales de 100 por hora por las de 90 en las carreteras convencionales no se tardó tanto tiempo», recuerda el portavoz del colectivo, quien reclama más agilidad para su supresión.