Los guías turísticos dan el año por perdido

R.M.
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El hecho de que sus meses fuertes sean de marzo a octubre y que el turismo rehúya la incertidumbre provocan que vean lejana la recuperación del sector

Noelia Alonso es la portavoz de la Asociación de Guías Profesionales. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Como un «año perdido» para su sector. Así valora la portavoz de la Asociación de Guías Profesionales de Burgos, Noelia Alonso, el ejercicio 2020 como consecuencia de la pandemia de coronavirus. Una crisis que ha coincidido con el arranque de su época de mayor trabajo    -que va desde marzo a octubre- y cuyas consecuencias para el colectivo augura que se extenderán más allá del momento en el que la economía empiece a repuntar.
 «El turismo es muy miedoso», reflexiona Alonso, «y en cuanto hay una perturbación, da igual que sea meteorológica, económica, bélica... el primero que lo nota es el sector turístico». De hecho, no es que se estén cancelando visitas para Semana Santa, mayo o junio, es que ya hay anulaciones para agosto o septiembre, revela.
Por si fuera poco, el turismo burgalés no ha comenzado a resentirse a raíz del estado de alarma o de la generalización de los casos de coronavirus en nuestro país. Ya cuando la situación en Italia empeoró o incluso antes, cuando se empezó a hablar de la enfermedad en China, se notaron las primeras consecuencias. «Antes del estado de alarma ya se nos había anulado todo. Los primeros que dejaron de venir fueron los turistas asiáticos ya en enero», explica la portavoz.
Así, todo el colectivo «está en una incertidumbre total porque es algo que no depende de que la situación en España esté mal, es que el visitante extranjero tampoco se va a atrever a venir, porque está como nosotros». Con todo esto, y asumiendo que lo primero es la salud de la población, no oculta la preocupación por el futuro a corto y medio plazo. «Nos vamos a tener que enfrentar a una situación económica muy dura», vaticina.
Con la intención de buscar soluciones, el miércoles la Federación Regional de Guías mantuvo una videoconferencia con la directora general de Turismo de la Junta. Un «primer contacto cordial en el que ha sido receptiva», aunque, recuerda, la mayoría de soluciones dependen del Gobierno central.
dudas en torno a las ayudas. Precisamente acerca de las ayudas prometidas por el Gobierno para lo sectores afectados por el parón de la economía, la condición de autónomos de estos profesionales tampoco contribuye a clarificar el panorama. 
«Hablamos con nuestras gestorías y tampoco lo tienen claro, porque hay cuestiones en el decreto que no están excesivamente claras y no se sabe hasta dónde van a llegar las ayudas ni en qué van a consistir», lamenta. Por ejemplo, desconoce si tendrán que abonar las cuotas de autónomo pero asume que tendrá que hacer frente a impuestos trimestrales como el IVA. 
El futuro. De cara al futuro, es consciente de que habrá sectores más prioritarios que el suyo en la recuperación, aunque recuerda que «nosotros vivimos de esto y tenemos que comer». En todo caso, no comparte esa corriente que afirma que la economía se reactivará rápidamente tras la pandemia. «Ojalá sea así, pero desde que empiece la recuperación hasta que nos lancemos van a pasar meses», augura, «porque por mucho que mejore la parte final del año, hablamos ya de octubre o noviembre y no van a suponer una llegada de turistas como la que habría en 6 meses».