Roban dinero y joyas en varias viviendas de Padre Silverio

F.L.D.
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Los ladrones entraron en domicilios de los números 1, 3 y 5 aprovechando las vacaciones

Roban dinero y joyas en varias viviendas de Padre Silverio - Foto: Alberto Rodrigo

Muchos burgaleses se levantaron ayer con un mensaje de audio de Whatsapp en el que se alertaba de una serie de robos en viviendas de varias zonas de la ciudad. Algunos pensaron que podía llegar a ser uno de esos bulos que corren como la espuma a través de las redes sociales. Lamentablemente para unos cuantos vecinos de Padre Silverio, una calle perpendicular a la de El Carmen, la noticia fue real. Los ladrones aprovecharon la ausencia de los propietarios de domicilios de los números 1, 3 y 5, durante sus vacaciones de Semana Santa para entrar y arramplar con todo lo que encontraron a su paso, especialmente joyas y dinero.

La zona fue minuciosamente vigilada por los autores de los robos. Algunos aseguraban ayer que hace unas semanas notaron la «presencia extraña» de algunas personas que no dejaban de mirar hacia los edificios. Sin embargo, los más afectados se apresuraron a matizar que «ahora todo el mundo habla sin conocer mucho». Y es que, por el momento, solo se sabe que los ladrones fueron muy meticulosos a la hora de controlar el trasiego de las viviendas antes de cometer los delitos. Para ello, utilizaron pequeños hilos de pegamento, apenas imperceptibles por el ojo humano, que colocaron en la parte superior de las puertas para advertir si en el inmueble entra o sale gente.

Una vez que la noticia corrió como la pólvora entre el vecindario, muchos descubrieron que en sus puertas también estaban este tipo de marcadores, lo que significa que, o bien los ladrones optaron por no entrar o lo intentaron y no pudieron. Los que tuvieron menos suerte, simplemente tuvieron que meter la llave en la cerradura para percibir que algo no iba bien. «El bombín estaba bloqueado. Habían utilizado una especie de tenedor para que no pudiésemos entrar y tuvimos que llamar al cerrajero para que nos abriera», relató una vecina del número 3 víctima del robo. Lo peor, prosiguió, fue al entrar en casa.

Los infractores destrozaron todo lo que había a su paso para encontrar todo lo que tuviese valor, especialmente joyas y dinero. «Se llevaron todo lo que pudieron. Dicen que no les gusta la plata y hasta me robaron unas monedas que tenía guardadas», señaló esta propietaria. Sin embargo, el disgusto por todo lo arrebatado a nivel material se quedó muy lejos de la sensación de «indefensión e invasión a tu intimidad» que sufrió la víctima de este asalto: «Ensuciaron ropa y sábanas y también rompieron muebles y recuerdos sin piedad, como si tuvieran rabia».

La misma imagen se encontró el portero del número 1 cuando entró en una vivienda de este edificio cuyos propietarios se encuentran en la actualidad en una residencia de la tercera edad. «Estaba todo revuelto. Se llevaron todo lo que encontraron», indicó. Otros dos inmuebles de este bloque corrieron la misma suerte, cuatro más en el número 3 y se cree que uno del 5 también se vio afectado. El responsable del mantenimiento de las fincas 2 y 4 reconoció que algunos vecinos se encontraron los marcadores de pegamento pero, en principio, nadie había denunciado  ningún robo.
También hay sospechas de que los asaltos se han podido, o al menos se han intentado, cometer en otras zonas de la ciudad, como la zona de Villa Pilar, en el centro, o Venerables, en el norte. Sin embargo, algunos vecinos y comerciantes de estos barrios  desconocían la noticia a lo largo del día de ayer.

Por otro lado, tampoco se sabe muy quién ha podido cometer estos robos en viviendas. Un vecino afectado de Padre Silverio apuntó a que los investigadores barajaban la posibilidad de que fueran mafias chinas o del este de Europa. Cabe recordar que hace dos semanas la Policía Nacional desarticuló una banda georgiana que cometió más de 300 delitos con un modus operandi muy similar.