100.000 euros para los alumnos en dificultades por la crisis

B.G.R.
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Irán destinados a sufragar gastos derivados de la compra de recursos digitales, de los alquileres de alojamiento o de problemas en el entorno familiar

La UBU ayuda con 100.000 € a alumnos afectados por la crisis - Foto: Patricia González

Las necesidades de los estudiantes de la Universidad de Burgos desde que se decretó el estado de alarma el pasado 14 de marzo han ido en aumento. En un primer momento,  tenían que ver más con el ámbito tecnológico, ante el cambio de enseñanza presencial a online, y después se fueron añadiendo aquellas referidas al pago de alquileres o a los billetes de regreso de quienes estaban en el extranjero y tuvieron que costearse el vuelo. Por todo ello, el Rectorado se puso a trabajar en una nueva línea de ayudas que se lanzará hoy y que tiene por objeto mitigar los problemas económicos sobrevenidos como consecuencia de la crisis para que ningún alumno se vea obligado a dejar los estudios por este motivo.
La convocatoria se lanzará hoy y los interesados tienen de plazo hasta el 29 de mayo para presentar sus solicitudes. La partida asciende a 100.000 euros, fruto de un acuerdo de cofinanciación que la institución académica ha firmado con Santander Universidades, que aporta el 50% de la cuantía. Las bases incluyen hasta tres tipos de gastos a financiar. Por un lado, la adquisición o contratación de recursos tecnológicos, tales como tarjetas de datos, servicios de instalación de conexiones de red, ordenadores, cámaras web, micrófonos o herramientas similares. Inicialmente, se proporcionaron por parte de la UBU, que, según fuentes de la institución, compró hasta 30 portátiles de préstamo, si bien reconocen que «ante la demanda de ayudas de todo tipo se vio la necesidad de crear una bolsa específica» para atender las necesidades derivadas de la pandemia. 
De hecho, otro de los conceptos a sufragar serán gastos extraordinarios de alquiler de vivienda durante el curso, tales como el mantenimiento de arrendamientos, la pérdida de fianzas de alquiler o similares, así como los ocasionados por el regreso a Burgos de aquellos alumnos que se encontraban fuera de España a través de los distintos programas de movilidad exterior, de cooperación internacional y acción solidaria del campus local.
También se contemplan en la convocatoria otras circunstancias como la pérdida del empleo del estudiante o situaciones en las que los miembros de la unidad familiar no cobren ninguna prestación por desempleo o que hayan cesado su actividad económica o profesional por el estado de alarma. A ello, se suma el fallecimiento de alguno de los progenitores por la enfermedad de la Covid-19 u otras dolencias graves, o situaciones de violencia de género en el entorno familiar.
Con el objetivo de que puedan continuar y finalizar el presente curso académico, pueden acceder a esta bolsa cualquier universitario matriculado este año, con independencia del curso de grado o máster que realice, y que no perciba otros recursos económicos públicos o privados destinados a sufragar esta misma finalidad.
«Nuestra prioridad siempre han sido los alumnos y esta nueva partida de ayudas tiene como objetivo atender sus necesidades específicas y muy especialmente las de vulnerabilidad sobrevenidas que les hayan dejado ante un escenario que requiere de la solidaridad de la Universidad de Burgos», tal y como explicó el rector, Manuel Pérez Mateos, a los miembros del Consejo de Gobierno de la institución. 
Esta línea de apoyos viene a completar la de becas propias que se oferta cada curso para llegar a aquellos matriculados que no pueden acceder a las del Ministerio de Educación o de la Junta. A este fin  se han destinado 130.000 euros, si bien la convocatoria no ha podido resolverse al estar los procesos administrativos parados.