El parque de Briviesca exige ayuda en incendios forestales

S.F.L.
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Los Bomberos «desatienden» sus competencias por atender otras que no son suyas. Su camión no es apto para el monte

El parque de Briviesca exige ayuda en incendios forestales

En lo que llevamos de año, desde Briviesca hemos acudido a doce ‘presuntos’ incendios forestales, digo ‘presuntos’ por la sorpresa que nos hemos llevado alguna que otra vez cuando hemos llegado al lugar de los hechos y, en vez de un fuego, se estaban quemando unos rastrojos», afirma Jesús Losúa, responsable del Parque de Bomberos de la capital burebana.
Los profesionales muestran su preocupación ante el aumento de salidas relacionadas con competencias que a su juicio pertenecen a la Junta de Castilla y León, como las intervenciones realizadas en fuegos de terrenos forestales. Dado que las labores en materia de incendios forestales son exclusivas de la administración regional, los bomberos briviescanos «reclaman» la figura de un agente medioambiental para este tipo de incidentes. «No es de sentido común acudir a un supuesto fuego a 40 kilómetros de Briviesca y, al llegar, comprobemos que se trata de una calcinación de fardos», manifiesta el responsable del Parque. 
Acumulan una serie de salidas por estos motivos que, obligan a que sus competencias queden a un lado, causando una falsa alarma  perjudicial para otro tipo de servicios que pudieran demandarse en la ciudad o alrededores. «No nos negamos a ir cuando recibimos una llamada de aviso, siempre y cuando sea necesario. Es por eso tan importante la presencia de un agente medioambiental, para evitarnos traslados innecesarios y dejar nuestra zona descubierta», aclara Losúa. 

El parque de Briviesca exige ayuda en incendios forestales
El parque de Briviesca exige ayuda en incendios forestales - Foto:
PROBLEMAS CON EL CAMIÓN.

Varios de los municipios donde han tenido que actuar los bomberos voluntarios de Briviesca se encuentran dentro del área del Espacio Natural de Montes Obarenes y, sus actuales vehículos de intervención no pueden circular por muchos de los caminos de acceso a los terrenos forestales a los que se enfrentan. Tras la sustitución del antiguo camión por uno nuevo, realizada en enero, han comprobado que «el actual vehículo de extinción no es el adecuado para terrenos de monte», según denuncian. De hecho, en una actuación se quedó atrapado en Busto de Bureba. 
El parque briviescano cuenta en la actualidad con 19 personas y tres vehículos para la realización de sus funciones. El nuevo camión que la Diputación entregó en enero a Briviesca y Oña, tiene una potencia de 290 CV, con cabina dobla para seis ocupantes y dispone de un depósito de 3.000 litros y otro de espumógeno de 2.000 además, de los equipos habituales. «Está muy bien equipado, es perfecto para las salidas urbanas, no para acceder al monte», afirman varios bomberos.
Dado que las actuaciones en materia de incendios forestales son exclusivas de la Junta, los bomberos briviescanos consideran que, dado que actualmente no existen efectivos asignados para este servicio en la zona, «se debería equipar al parque con un vehículo apto y formar adecuadamente a los voluntarios en este tipo de incendios». Los bomberos voluntarios están como apoyo a los parques profesionales, por lo que carecen tanto de formación como de cobertura legal para tomar decisiones que corresponden a los agentes medioambientales.
Esta no es la única preocupación de los bomberos en materia de equipamiento para una adecuada prestación del servicio, puesto que ya han comunicado a la Diputación Provincial la necesidad de nuevo material.
Los incidentes más comunes a los que se enfrentaron en 2018 fueron 53 asistencias técnicas, de las que la retirada de enjambres y las intervenciones por fenómenos meteorológicos han sido las más comunes. Apagaron las llamas en 33 incendios, la mayoría provocados por quema de rastrojos y, acudieron a 31 accidentes de circulación. En lo que va de año han efectuado 36 salidas de emergencia.

EL PELIGRO DE UNA ESPECIE INVASORA.

La avispa asiática es una especie invasora que muestra un alta tasa de crecimiento y una rápida expansión, con graves consecuencias para las actividades humanas y el correcto funcionamiento de los ecosistemas. Los encargados de retirar los nidos son los bomberos voluntarios.Pero en opinión de Losua, «estas competencias no deberían dejárselas a Ayuntamientos tan pequeños, sino que la Junta debería tomar medidas ante el problema y hacer un estudio porque es un problema serio. Nosotros podemos actuar en pueblos o ciudades pequeñas pero no en todo el monte». Durante 2018, el cuerpo de voluntarios de Oña se hizo cargo de la retirada de 59 enjambres en la comarca.