Un bosque dedicado a las personas fallecidas por covid-19

I.L.H.
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La propuesta que Verónica Alcácer ha trasladado al IMC y Medio Ambiente es plantar tantos árboles como almas se han ido sin despedida. Desde el Ayuntamiento estudian aprovechar para este homenaje la plantación en Fuente Prior

La zona de la que se habla está situada frente a la playa de Fuente Prior, al otro lado del río. Es la chopera que este invierno perdió varios ejemplares por las borrascas. - Foto: Alberto Rodrigo

De la necesidad de «dar forma a los sentimientos comunes que nos invaden en estos días de letargo» ha surgido la idea que la artista Verónica Alcácer ha trasladado al Instituto Municipal de Cultura, y estos a la Concejalía de Medio Ambiente: plantar un bosque con tantos árboles como almas se ha llevado la pandemia, y si no es factible lo de la cifra exacta, que haya una zona verde que sirva de homenaje. 
«Hay que replantar el planeta», afirma La Niña Vero aludiendo no solo a la naturaleza y haciéndose eco de una reflexión que revolotea con más fuerza desde que el coronavirus ha desbaratado el orden establecido. La regeneración, comenta, «puede y debe partir desde lo local, trabajando desde lo pequeño y lo inmediato», recordando a los más cercanos en un entorno que resulte accesible para el paseo, que forme parte de la ciudad y de la vida de sus ciudadanos.
Se trata de crear un símbolo, un punto de encuentro que hereden las nuevas generaciones para que tengan presente lo que se puede llevar por delante una crisis sanitaria. Que de un virus mortal salga vida. Que de aquellos abrazos que no se han podido dar en las despedidas nazcan árboles a los que rodear. Que el oxígeno limpio que generan nos hable de salud. 
La propuesta ha sido bien recibida por Medio Ambiente aunque todavía tienen que estudiar su viabilidad: «Lo estamos valorando y todavía es prematuro. Debe ser debatida y aprobada por el equipo de Gobierno. Pero lo cierto es que no nos parece mala idea», recalca el concejal, Josué Temiño.
Desde el Ayuntamiento están estudiando la posibilidad de aprovechar la plantación prevista en el entorno de Fuente Prior y aprovecharla para este homenaje, aunque hay que modificar presupuestos, pedir permisos, etc. Hablamos de una chopera situada frente a la playa, al otro lado del río, en la zona en la que este invierno hubo que retirar varios árboles arrancados por el viento de las borrascas.
viii centenario y ruta jacobea. El espacio, avanzan, «podría tener una doble vertiente, dedicando una parte como homenaje a las víctimas de la covid-19 y otra como recuerdo a los 800 años de la Catedral». Y es que desde la Fundación VIIICentenario se ha planteado también plantar tantos árboles como años se cumplen de la colocación de la primera piedra, y tampoco hay tantos espacios disponibles para levantar varios bosques.
De todas formas la intención de Alcácer y los árboles de las víctimas va más allá: «Lo ideal sería que cada familia pudiera escoger el tipo de ejemplar autóctono que le represente. O al menos, si no puede ser uno a uno, que se tuvieran en cuenta sus elecciones», añade.  Y en esa selección ella incluiría plantas aromáticas y medicinales que dieran colorido al espacio verde.
Por otro lado sugiere que ese «bosque» pueda alargarse hacia la entrada y la salida del Camino de Santiago, para hacer más llevaderas las arduas vistas que ofrece la ciudad al peregrino. «Se puede hacer bien y desde aquí, contando con un botánico y un poco de cariño». «No ceso de acordarme de Jorge Villalmanzo y de mi tío Ignacio del Río -añade-. Desde el concepto de arte contemporáneo veo interesante y estimulante compartir esta idea. La veo fácil de llevar a cabo con la colaboración del vivero municipal, no excesivamente costosa y muy efectiva», concluye.