Recogen firmas para pedir un hospital comarcal en Pinares

P.C.P.
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Tres asociaciones buscan el respaldo de la población para plantear a los políticos que estudien un centro con especialidades básicas, urgencias y dotación para estancias cortas, al estilo de los existentes en otras comunidades

Concentración por el déficit de plantilla sanitaria en Palacios de la Sierra, a finales de febrero. - Foto: DB

Antes de que estallara la pandemia, la zona burgalesa de Pinares estaba en pie de guerra por la falta de médicos en el centro de salud de Quintanar de la Sierra, un déficit que no se ha paliado durante esta crisis sanitaria pero que ha podido pasar más desapercibido, ante la paralización de las consultas y la atención no urgente. Ahora, superado el pico de contagios, los habitantes de esta comarca de la España Vaciada vuelven a la carga y dan un paso más allá al considerar que la COVID-19 ha puesto de relevancia la importancia de la Atención Primaria, de la necesidad de descentralizar servicios y mejorar el sistema de residencias de mayores.

Una triple reclamación que consideran tendría respuesta con un hospital compartido por las comarcas de Pinares de Burgos y Soria, que no precisaría de una gran inversión, menor incluso que muchos de los tramos de autovías que esta zona tampoco tiene, y que serviría para atender urgencias, estancias cortas y las especialidades prioritarias para una población bastante envejecida. Las asociaciones Repuebla, Sierra Alternativa y Plataforma Serrana Burgalesa sondean ya el respaldo que la idea tiene entre sus 16.000 convecinos, población que en verano se puede llegar a multiplicar, a través de una recogida de firmas virtual que no descartan llevar al terreno presencial una vez que se concluya la situación de confinamiento.

En el entorno funcionan cinco centros de salud, los de Salas de los Infantes, Huerta de Rey, Quintanar de la Sierra, San Leonardo de Yagüe y Covaleda, mientras que varios consultorios locales han tenido que cerrar al quedarse sin facultativos tras el último concurso de traslados. Existen localidades, como Regumiel de la Sierra yNeila, a 90 kilómetros del hospital más cercano,  desplazamiento que por carretera  supera ampliamente la hora.

Por el momento, el primer objetivo de conseguir 1.000 apoyos en la plataforma Change.org se ha logrado en apenas un fin de semana. El siguiente paso será sondear a los alcaldes de todos los municipios afectados para llevar una sola voz ante la Consejería de Sanidad, a la que piden al menos que se plantee estudiar «una inversión que no sería descabellada», apunta Salomón Ortega, presidente de Repuebla, y que estaría enfocada a las necesidades de una población que en su mayoría supera los 60 años, además de evitar los desplazamientos, estancias y gastos de los familiares de los pacientes de los hospitales de Burgos y Soria. 

Según sus datos, Andalucía cuenta con 48 hospitales públicos y  Valencia con 35, frente a los 19 de Castilla y León y otros tantos de Castilla-La Mancha. Las diferencias se proyectan también sobre los medios tecnológicos. Por ejemplo, la sanidad andaluza dispone de 135 TAC y 78 resonancias magnéticas, frente a los 47 TAC y las 33 resonancias de esta comunidad.
«No todas las comunidades han apostado por un modelo de concentración, ni es nuevo el solicitar una red de hospitales comarcales», detallan, para poner como ejemplo Extremadura y el Hospital Tierra de Barros, con el que se dio respuesta a la lucha de una plataforma ciudadana de la comarca de Almendralejo, con un coste estimado de 25 millones de euros, añaden. Otro ejemplo es el Hospital Alta Resolución Sierra del Segura, que cubre la atención médica de trece municipios, con una población inferior a los 23.000 habitantes.

La petición no plantea una ubicación concreta para esta infraestructura, decisión que deja a los técnicos, aunque considera fácil encontrar un punto equidistante de la mayoría de los municipios.

Sí cree Ortega que pese a ser una comarca que comparte idiosincrasia, tradiciones y recursos principalmente vinculados al monte, el estar literalmente partida entre dos provincias ha podido perjudicarla, por lo que invertir en Pinares contribuiría a reparar esa deuda histórica, y a fijar población.

Por otro lado, subraya Ortega que de «esta pandemia se pueden sacar conclusiones para progresar» y que si los pueblos «se dotan con recursos sociales, de sanidad y dependencia adecuados», además de telecomunicaciones, deben ser una ayuda vital para controlar la expansión del virus y mejorar la situación de miles de personas, vista la dimensión que ha adquirido el teletrabajo en la actual crisis.