Localizan en el entorno de la ciudad más pozos mal sellados

R.C.G.
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El departamento de Obras ya ha dado orden de cubrir un par en Arce y otro en la zona del antiguo colegio Montpellier

Localizan en el entorno de la ciudad más pozos mal sellados

La muerte de un niño al caer en un pozo en una localidad malagueña puso de relieve una amenaza para la seguridad existente en casi todos los municipios españoles pero a la la que no se prestaba mucha atención: perforaciones al descubierto o tapadas de forma deficiente.

Hace unos meses se procedió a sellar cuatro pozos localizados en el paraje de La Nogala por representar un riesgo real ya que estaban escondidos entre la maleza y el paraje es frecuentado por personas que salen a caminar o a pasear con sus perros. De hecho fueron los propios vecinos quienes alertaron de su presencia, igual que hicieron posteriormente con otros ubicados en el camino que conduce a la plataforma logística del Día, más alejados del barrio.

Ahora se han descubierto al menos otros cuatro pozos en diferentes zonas de la ciudad. Dos de ellos en Arce, que ya han sido precintados hasta que se ejecuten los trabajos de sellado definitivo, los cuales se retrasarán unos días porque "se ha encargado una tapa a medida", explica el concejal Adrián San Emeterio. También en la zona próxima al antiguo colegio de las Franciscanas de Montpellier se han localizado algunas perforaciones que pueden representar un peligro para la gente que transita por la zona, motivo por el que desde el departamento de Obras se ha dado orden de que se proceda a taparlos. "A medida que sabemos de su existencia lo primero que hacemos es señalizarlos bien para evitar percances y luego se sellan", asegura San Emeterio.

Muchos de estos pozos en su momento tenían la finalidad de abastecer de agua a las huertas pero una vez abandonados, sus propietarios los cubrieron de una manera muy precaria, utilizando tablas o piedras que con el paso del tiempo se acaban moviendo, dejando agujeros a la vista. En el caso de Las Matillas, incluso se habían empleado restos de material sacados de la escombreras ilegales que hay en la zona. Además al proliferar la maleza la mayoría no son fácilmente visibles, lo que aumenta el riesgo. Ahora cada vez que el Ayuntamiento tiene constancia de la existencia de un punto peligroso, se cubren con tapas de hormigón para que no puedan reabrirse, actuaciones que por cuestiones de seguridad se llevan a cabo incluso en fincas que no son de propiedad municipal ya que avisar a los dueños alargaría los trámites.


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