Nadie puede con el Villa de Aranda

Jorge A. López / Aranda
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En la zona alta. Los ribereños logran un nuevo triunfo en un exigente encuentro y se mantienen invictos en su pabellón

Juanlu Moyano es frenado por hasta tres rivales en un lanzamiento a portería. - Foto: Julio Calvo

Villa de Aranda: 35  SD Teucro: 29

Villa de Aranda: Rangel Luan da Rosa, Ignacio Peciña (3), Armi Part (1), Juanlu Moyano (5), Javi Muñoz (11), Roberto Sánchez ‘Bicho’ (3), Oswaldo Maestro (6). -equipo inicial-  Javi Santana (ps), Marc Canyigueral (1), Víctor Megías (0), Tomás Moreira (1), Mikhail Revin (0), Matheus Perrella (1),
Amir Cakic (3) y Guillermo Martín (0).

SD Teucro: Ricardo Amérigo, Erik Balenciaga (7), David García 3), Gonzalo Carró (2), Carlos García (7), Daniel Hernández (2), Eduardo Moledo (5). -equipo inicial- Andrés Delgado (ps), Arkaitz Piriz (0), David Chapela (1), Víctor Rodríguez (2), Iván Fernández (0), Román Pedreira (0), José Manuel Rial (0), Samuel Gómez (0).

Árbitro: Fernández Fernández y Martín Franco. Cuatro exclusiones para el Villa de Aranda y tres para el Teucro.

Parciales: 2-3, 6-7, 7-7, 12-10, 13-13, 15-14 (descanso), 18-15, 20-17, 22-21, 23-23, 29-25 y 35-29 (final).

Incidencias: Partido de la novena jornada de Liga Bauhaus Asobal, disputado en el Pabellón Príncipe de Asturias de Aranda de Duero ante 1.200 espectadores.

 

Sigue en estado de gracia el Villa de Aranda y ayer dio una nueva muestra de ello. En un partido trabado, exigente y en el que el Teucro no permitía alegrías ofensivas, el cuadro de Jacobo Cuétara acabó venciendo, con un marcador final quizás demasiado abultado, pero manteniendo su imbatibilidad en el Príncipe de Asturias e igualando en la tercera posición de la clasificación con Granollers y Ademar de León. Un hito histórico para la afición, que volvió a disfrutar con sus héroes.
La atención en los minutos previos se centraba en conocer si Juanlu Moyano podría jugar, aquejado de un esguince. No solo pudo saltar a la cancha el lateral izquierdo, sino que en los compases iniciales, en los que el Teucro era el equipo dominador en el tempo del partido y en el electrónico, su lanzamiento mantuvo a los ribereños. Con el paso de los minutos, seguramente aumentando las molestias, su importancia ofensiva disminuyó, pero no se notó ante el soberbio acierto, una vez más, de Javi Muñoz.
Es el Teucro un equipo atípico, de pocos centímetros y ciertamente insufrible por el ritmo lento que impone. Solo corre cuando sale al contragolpe, pero ayer el Villa de Aranda limitó este arma del equipo de Enrique Domínguez. Pese a ello, los minutos iniciales fueron de control visitante, con Moledo marcando y Moyano respondiendo, manteniendo la desventaja local en mínimos pese al comienzo errático de Oswaldo (3-5).
El exportero del equipo ribereño Ricardo Amérigo también frustró en el inicio a los arandinos, a los que les costaba hacerse con el dominio de la situación. Su defensa sí funcionaba bien, pero en ataque Javi Muñoz tardó en entrar en juego y Cakic no lograba imponerse en el centro. Eso sí, en cuanto Muñoz logró su primer gol (5-6, desde los 7 metros), no paró, el Villa de Aranda tomó la delantera en el tanteo y no la dejó hasta el final. La primera renta local llegó con el 9-8 tras un sensacional gol de Bicho y poco después, el técnico del Teucro pidió su primer tiempo muerto viendo que los arandinos se escapaban (11-9).
Tras el parón el Teucro anotó con tanta facilidad (11-10) que Jacobo Cuétara no esperó más que 17 segundos para volver a solicitar una interrupción. Corregido el desbarajuste, hasta el descanso la igualdad se mantuvo (15-14).

Arreón ribereño

Tanteo bajo, ritmo lento... Lo esperado, pero en el inicio de la segunda parte mejoraron los ribereños su productividad ofensiva y mantuvieron su buena defensa, en lo que participó de manera notable Rangel, que completó una buena actuación bajo palos (38% de paradas). Los goles de Javi Muñoz y Moyano (quinto y último personal) llevaron en el minuto 33 la primera renta importante local al electrónico (17-14), un +3 en el que se movió con cierta comodidad el Villa de Aranda los minutos siguientes. Balenciaga yCarlos García mantenían le incertidumbre, y el triunfo pareció peligrar en el minuto 50, cuando precisamente García puso el 26-25 y, a continuación, Moledo envió al larguero el que podría haber sido 26-26.
Pagó caro el equipo gallego perdonar, porque los ribereños volvieron a estirar la ventaja con goles de Oswaldo y Cakic y Peciña sentenció (29-25) justo después de que Rangel detuviera un siete metros en su regreso a la portería tras unos minutos de Santana.
Intentó a la desesperada voltear la situación el Teucro en los minutos finales, pero entonces el Villa de Aranda encontró facilidades para contragolpear y Javi Muñoz redondeó su actuación (11 tantos ayer) consiguiendo 3 de los últimos 4 goles de un Villa de Aranda lanzado, confiado y que sigue creciendo desde su fortín del Príncipe de Asturias.