El Arlanza se desborda y corta una carretera en Quintanilla del Agua

I.E. / Burgos
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En Puentedura el Arlanza tapó algunos árboles situados en la ribera. - Foto: Luis

Inundó la zona recreativa situada en su nacimiento (Fuente Sanza). En Salas de los Infantes bajaba con 188 metros cúbicos por segundo (243 se registraron en la primavera pasada)

No es tiempo de deshielo, pero las  continuas lluvias caídas en los últimos días y las ‘altas temperaturas’ registradas estas Navidades, pese a estar en pleno invierno, han provocado que los arroyos que nutren al Arlanza desciendan desbocados y hayan hecho desbordarse en varios tramos al río que asume sus aguas. Las principales inundaciones se produjeron ayer en las cercanías de Quintanilla del Agua y Tordueles. Un regato -el arroyo del Valle- y el propio Arlanza no pudieron contener todo el caudal a su paso por la carretera BU-904 (la de Lerma) y quedó anegada durante varias horas en la mañana de ayer.
El alcalde de la localidad, Leopoldo López Tomé, señalaba que «no es la primera vez que este afluente se desborda a la altura de la granja Báscones». De hecho, aprovecha el suceso de ayer para hacer un llamamiento a la Junta y a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para que se pongan de acuerdo en que administración ha de intervenir para que «este problema no se vuelva a repetir». La BU-904 es la vía que utilizan todos los habitantes de esa zona (Covarrubias, Quintanilla, etc) para llegar a Lerma y la A-1.
Según informaba ayer la DGT en su página web, la vía era transitable con precaución, pues había cortado un carril. Sin embargo, solo se atrevían a pasar camioneros y conductores avezados. Los más prudentes esperaron a que los técnicos de obras públicas de la Junta desaguaran la zona inundada. «Se formó una balsa de agua de unos 40 centímetros», señaló el regidor municipal. A partir de las 11 horas ya se podía circular con relativa normalidad.
No fue el único sitio en el que se desbordó el río Arlanza. De hecho en su mismo nacimiento, en Fuente Sanza, se ‘salió de madre’ e inundó toda la zona recreativa que hay a su alrededor. El agua bajaba a una gran velocidad hacia Quintanar de la Sierra. Sin embargo, en esta población respetó el cauce por el que discurre. En Palacios el agua casi tapaba los ojos del puente, pero no llegó a rebosar.
En Salas de los Infantes bajaba con gran caudal, 188 metros cúbicos por segundo (en la primavera pasado ascendió hasta 243), pero no se desbordó. El río Pedroso sí lo hizo en Piedrahíta de Muñó. Anegó la carretera que une a esta localidad con Vizcaínos.
En la zona de Quintanilla del Agua y Puentedura rebasó el cauce e inundó algunas tierras de cultivo. Y en Lerma el agua también se introdujo en algunas praderas situadas junto al instituto.

El Odra en su cauce

El río Odra mantuvo su caudal en el cauce en los lugares más conflictivos, como Castrojeriz y Villasilos. Según señalaron desde ambos ayuntamientos, la limpieza efectuada en las últimas fechas «contribuye a evitar inundaciones».