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El Castillo buscará ser referente de recreaciones históricas

R.P.B.
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El plan cultural del proyecto ganador apuesta por hacer de la fortaleza un emplazamiento para celebrar ferias, encuentros y jornadas de representación histórica tan en auge en Europa

Recreación de 'Wellington ad portas' - Foto: Patricia González

De poco serviría darle una vuelta completa al concepto del Castillo sin que este privilegiado espacio ofreciera una programación cultural. Y la propuesta ‘Castillos en el aire’ ha diseñado un plan ambicioso en este sentido. "Las actividades se han de diseñar para diferentes segmentos de público. Una oferta adaptada y bien diferenciada para generar recurrencia y aportar valor añadido. Estas actividades se pueden ejecutar en bucle y de forma simultánea, optimizando de esta forma el tráfico de público. Combinando las distintas actividades, se puede invertir perfectamente una mañana o una tarde enteras", explican sus autores. En este sentido, se han planteado cinco bloques diferentes de actividades.

El primero, de actividades para escolares y grupos concertados en el calendario lectivo escolar (entre septiembre y junio), de lunes a viernes en horario de mañana con turnos preestablecidos. "Dos tipos de destinatarios, escolares y grupos concertados, ambos con cita previa. En este periodo no habría visitas individuales por cuestiones de logística. No es decisión al azar sino en base a la experiencia gestionando espacios similares durante más de 20 años. Se proponen dos tipos de actividades, visita guiada y taller educativo y bono conjunto que aglutine los anteriores (taller más visita guiada). Con una duración de cada actividad de 1 hora para grupos a partir de 5º EPO y de 45 minutos para EI y primer ciclo de EPO. En este bloque se incluyen grupos con capacidades diversas.

"Las actividades para los más pequeños tendrán una dinámica completamente distinta a la de los mayores, que operan en un campo cognitivo distinto. Algunos títulos de talleres a modo de referencia: La maleta del Cid. El Cid, en el destierro, abandona Burgos y recorre la geografía peninsular pero, ¿qué metió en su maleta de viaje? La maleta es un recorrido por la arqueología y la vida cotidiana del siglo XI, el viaje, la excusa. Arqueología y literatura se mezclan en un taller participativo que consta de dos partes, una de introducción teórica y otra práctica en la que los participantes fabrican un objeto que se llevarán a casa". Asimismo, se celebrarán jornada de puertas abiertas a finales de junio dirigidas al profesorado. "Es un sistema muy eficaz para atraer sectores escolares tanto de la ciudad como de la provincia y ciudades limítrofes a menos de 1,30 horas de distancia", explican.

Respecto a las actividades para adultos y familias, desde finales de junio hasta mediados de septiembre, la actividad principal será la visita guiada con una duración que rondará los 90 minutos y con talleres educativos opcionales para familias, niños y adultos que se podrán realizar de forma independiente a la visita guiada. Los talleres educativos para familias y niños serán similares a los escolares. En el caso de los adultos y con un calendario más espaciado, la temática será más específica: ‘Taller de fieltro. Elabora una crespina medieval’, ‘Taller de gorgueras del S XVII’, ‘Fabrica un trabuco del siglo XIX’, etc. "Una vez al mes, a partir de mayo y hasta septiembre, se realizarían actividades teatralizadas (visitas guiadas con varios técnicos caracterizados). Pero no sólo planteamos visitas dentro del recinto, también fuera. Proponemos una ruta que mezcle ecología y arqueológica, en la que el visitante no sólo descubra los valores arqueológicos ocultos en el cerro (guiado por el sistema de señalización) sino también, de forma paralela, su riqueza natural".

En este sentido, en colaboración con el centro de aves, "se podrían realizar actividades conjuntas en base a calendario y horarios acordados por ambos centros. Por ejemplo, abordar la importancia de las distintas especies ornitológicas en diferentes momentos históricos: las aves rapaces y su uso en la caza medieval, las palomas mensajeras, etc. De igual modo con las instalaciones cercanas ‘Pino a Pino’, aprovechando las instalaciones de escalada para simular la conquista del castillo". También se plantea una jornada de puertas abiertas para que la ciudadanía pueda acceder de forma gratuita al castillo. Las visitas seguirían la misma estructura y calendario pero sin coste para el visitante el último domingo de cada mes o bimestre.

Recreación histórica. Los creadores de ‘Castillos en el aire’ defienden que tanto la fortaleza como su entorno pueden convertirse en un lugar para celebrar ferias, encuentros y jornadas (congresos) de representación histórica. "Es vital que el castillo se haga un hueco en este entorno tan en auge, convirtiéndose en un referente nacional, no sólo por ofrecer los mejores espectáculos de recreación, sino por aglutinar intereses y servir de espacio para la comunicación", explican. El Bicentenario de la Guerra de la Independencia, 2008-2015 "supuso el incremento de actividades de distinta índole versadas en este período: acondicionamiento de bienes inmuebles, congresos, conferencias, exposiciones, recreaciones históricas, etc. Actuaciones que demostraron su gran capacidad de atracción y que pueden suponer un nuevo atractivo turístico para nuestras regiones. El patrocinio municipal de la recreación internacional ‘Wellington Ad portas’ (2016) atrajo a un importante número de recreadores -unos 650- venidos de toda España y otros países de Europa principalmente. Durante varios días inundaron la ciudad obteniendo un rotundo éxito en la población. Se demostró que un hecho histórico burgalés podía trascender las fronteras, suscitado un interés internacional y ubicando a Burgos en un primer plano dentro del marco representativo de Europa, con la que comparte un pasado común. Parte de su éxito fue entender que donde ayer hubo combates encarnizados entre naciones de la vieja Europa, hoy hay colaboración y lazos fraternales con sentimientos de una única entidad europea", explican

La demanda suscitada por este tema llevó al Ayuntamiento a generar la ruta turística: ‘El asedio al castillo de Burgos’. "Una ruta compleja de explicar y entender actualmente ante la falta de otros elementos que apoyen su discurso. De igual modo, se podrían realizar ferias recreacionistas, tanto medievales como de cualquier otro período, siempre con criterios de calidad y de acuerdo con un rigor histórico, huyendo rotundamente del concepto de ‘mercadillo medieval’ en el que todo vale. En ellas se debería crear un escenario único, en el que el visitante se pueda trasladar a otro tiempo y aprender quienes, y cómo se vivía en otras etapas de nuestra historia. Incluso participar en ellas siempre que sea capaz de ataviarse y mimetizarse con la época recreada. Dentro del escenario y mediante pequeñas actividades o demostraciones prácticas será posible interactuar con el público, y que obtenga una verdadera lección de historia".

De igual manera, ‘Castillos en el aire’ plantea jornadas monográficas o seminarios sobre temas concretos, tales como el armamento, la vestimenta, artesanías, y otros temas similares, que se realizarían en el interior del recinto. "Con ellas se podría llenar un cierto vacío existente al respecto y compartir experiencias". Asimismo, plantean programación de numerosas actividades: conciertos, representaciones teatrales, día de lectura, etc. "También visitas nocturnas teatralizadas, o no, con o sin megafonía ambiente, utilizando la estructura de humo instalada en el palacio de Alfonso X y un sistema de iluminación por leds computerizado. Se trataría por lo tanto de una visita teatralizada con un final del tipo espectáculo de luces y sonido".