Repóker para Imane Merga

Jorge A. López / Atapuerca
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Imane Merga levanta los brazos al atravesar la línea de meta, un gesto que no pudo hacer en 2014 debido a su ajustado triunfo de entonces. - Foto: Miguel Ãngel Valdivielso

Sin rivales. El atleta etíope cambia de ritmo a falta de 300 metros tras una carrera marcada por el control a sus rivales y se planta solo en la línea de meta, certificando su quinta victoria consecutiva

Se terminaron los apelativos para alabar la trayectoria de Imane Merga en el Cross de Atapuerca. Da igual si hace frío o calor; si llueve o luce el sol; si sus rivales atacan o le dejan la cabeza de carrera; si llega a la recta final en cabeza o por detrás, como demostró el año pasado. Nuevamente el etíope inscribió su nombre en el palmarés del mejor cross del mundo, ayer por quinta vez, sumando un impresionante repóker. Su cara de felicidad, su alegría, y su gesto con la mano a las cámaras eran clara evidencia de que, otra vez, se salió con la suya. En esta ocasión le acompañaron en el podio Timothy Toroitich y Aweke Ayalew, valiente este último, y quedó fuera Muktar Edris, al que las piernas no respondieron como doce meses trás. 
El ganador no fue una sorpresa, pero no por ello la prueba careció de interés. Fue más que emocionante, tanto por delante como por la zona intermedia. Casi desde la salida se situaron al frente un grupo de nueve atletas, todos africanos (incluyendo en la lista a Alemayehu Bezabet y Ayad Lamdassem), mientras que los españoles llevaban por detrás su propia lucha. Imane Merga controlaba todo lo que sucedía, pero nunca imponía el ritmo. Sí lo hicieron el etíope Muktar Edris, el keniano Thomas Longosiwa, los ugandeses Moses Kibet y Timothy Toroitich, el eritreo Goitom Kifle y el bareiní Aweke Ayalew en diferentes momentos, con mayor o menor valentía, pero con igual resultado.
En el 7.000 habían perdido contacto Bezabeh y Lamdassem; poco después KIbet, Longosiwa y Kifle, que pagó su cambio; y tampoco Edris aguantó el ritmo, alejado de su punta de forma de 2014. Se entró, así al kilómetro final con Ayalew tirando, Totoitich a la expectativa y Merga tan entero que, cuando se marchó hacia el triunfo, en apenas 100 metros sentenció la prueba con una autoridad pasmosa y un tiempo estratosférico (25’01’’). Toroitich perdió 3 segundos y Ayalew 7, y tras los ‘elegidos' Adel Mechaal lideró a los españoles tras una actuación memorable. Fue décimo, con Antonio Abadía a su vera y Carlos Castillejo e Ilias Fifa por detrás. 
 
Féminas. También en la prueba femenina hubo triunfo etíope, con Belaynesh Oljira repitiendo su éxito del pasado año. Su triunfo, aunque incontestable, quedó algo descafeinado por la ausencia final de Mercy Cherono, con problemas de pasaporte, de Ayalew Hiwot por lesión y de Sidi Madane Fadwa, otra de las que se presentaba como alternativa. 
Sin ellas, fueron su compatriota Alemitu Heroye y la española Trihas Gebre las que plantearon batalla, especialmente Heroye, que llevó el peso de la prueba. Prácticamente desde la misma salida las tres estuvieron en cabeza, con Iwona Lewansdoska pegada. La polaca trató de llevar un ritmo superior al que su cuerpo aguantaba y bien que lo pagó, porque una vez que se descolgó, en el kilómetro 2, fue perdiendo posiciones con una facilidad pasmosa. Varias de las españolas, que marchaban por detrás, la superaron, y también su compatriota Dominika Napeiraj, a la que igualmente la prueba acabó por hacérsela larga. 
En resumen, tres únicas aspirantes al triunfo, con el podio definido, que se quedaron en dos cuando Gebre perdió contacto en el paso por el 5.000 tras varios metros ‘haciendo la goma’. Heroye mandaba y Oljira controlaba, dinámica inamovible hasta el último kilómetro en el que la vigente campeona se despidió de su compañera de viaje.
 
Celia Antón. También brilló con luz propia la arandina Celia Antón. La ribereña estrenó los colores del Adidas con un triunfo insultante en la prueba júnior. Fue la única que se situó en el inicio de la carrera con las inglesas en cabeza, pero antes de mediarse la prueba ya vio que su ritmo era más rápido que el de las británicas. Se colocó al frente antes del primer paso por meta y, desde ese instante, no tuvo rival. 
Celia Antón cruzó la línea de meta en 12’54’’ y la inglesa Marie-Niamh Bridson perdió... ¡38 segundos! con respecto a ella. La segoviana Idaira Prieto completó el podio. Para Celia Antón el de ayer es el sexto triunfo en el Centro Arqueológico Experimental, ya que con anterioridad había ganado en categoría alevín (2007), infantil (2008 y 2009), cadete (2010) y juvenil (2012).