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Las pruebas del AVE a 300 por hora arrancarán en septiembre

H.J.
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La línea Venta de Baños-Burgos está terminada hace meses pero a la espera de los ensayos que permitan certificar el sistema de seguridad y señalización para circulaciones con pasajeros

Las últimas previsiones oficiales sitúan a finales del primer trimestre de 2022 la puesta en marcha de trenes comerciales. - Foto: Alberto Rodrigo

La línea de alta velocidad entre Venta de Baños y Burgos, cuya construcción está terminada desde hace meses, sigue pendiente de completar las pruebas del sistema de señalización ERTMS, imprescindible para certificar la seguridad de la línea con circulaciones a máxima velocidad. Y el mes que viene dará un paso importante en el proceso.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha confirmado a este periódico que «a lo largo del mes de septiembre» se iniciarán los test hasta 300 kilómetros por hora, después de que se hayan superado los que se realizaron a 200 en la misma infraestructura. 

Los ensayos son necesarios para habilitar ese sistema ERTMS, el de más alto nivel de seguridad en la circulación, y son los que están retrasando durante alrededor de un año la puesta en servicio de una infraestructura que podría estar operativa.

De hecho, el AVE podría haber llegado a Burgos con el sistema de señalización ASFA, que ya está probado y que es el que sirvió para inaugurar en su día la alta velocidad en Palencia o León (posteriormente actualizados al ERTMS), pero ADIF y Renfe han decidido que en el caso de la línea burgalesa no pondrán en marcha circulaciones de trenes comerciales hasta que no esté listo el sistema que permite mayores velocidades.

En su última visita a Burgos el ya exministro de Transportes, José Luis Ábalos, avanzó que el AVE no llegará hasta la capital hasta «vencido» el primer trimestre del 2022. Así lo anunció tras mantener una reunión con representantes del Ayuntamiento y de el Centro de Transportes Aduana de Burgos (Cetabsa. Ábalos vendió aquel anunció como la prueba de que los test de seguridad avanzaban de forma positiva, pero la noticia supuso la confirmación, que ya había adelantado el alcalde tras una reunión en Madrid meses atrás, de que la alta velocidad tendrá que esperar al próximo ejercicio. 

Las pruebas en sí no duran demasiado, apenas unos días o semanas, pero una vez realizadas todas sus conclusiones se remiten dentro de un expediente a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, organismo que tiene que autorizar la puesta en servicio y que no cuenta con plazos previamente establecidos para la resolución, por lo que su pronunciamiento puede alargarse en el tiempo.

En el caso de León y Palencia, dado que además los test tenían que convivir con la circulación de trenes comerciales que ya estaban aprovechando la línea, se alargaron durante varios años y ese ha sido uno de los argumentos de ADIF y Renfe para no comenzar la circulación con el sistema ASFA.

Trazado experimental. El hecho de que la línea Venta de Baños-Burgos esté completamente terminada pero sin circulaciones supone tanta ventaja para los ensayos que Talgo eligió recientemente la infraestructura como banco de pruebas para su modelo Avril, el considerado ‘superAVE’. El mayo, este tren de fabricación española superó los 360 kilómetros por hora, la velocidad necesaria para su posterior puesta en servicio en los próximos meses, ha informado este lunes el fabricante.

Con solo un reducido equipo a bordo, formado por personal de conducción y técnicos de puesta en servicio de Talgo, la velocidad punta se alcanzó en esta infraestructura que aún en pruebas y cerrada al tráfico de viajeros, tal y como detallaba Talgo en su día.