Aranda ahorra luz y emisiones de CO2 al cambiar 621 farolas

I.M.L.
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Aranda ahorra luz y emisiones de CO2 al cambiar 621 farolas - Foto: Miguel Á?ngel Valdivielso

La implantación de la tecnología led logra disminuir la factura de alumbrado público en más de un 65%

El impacto medioambiental que provoca la iluminación pública de Aranda de Duero se ha rebajado a la mitad. Un logro que se debe a los cambios que se han llevado a cabo en 621 puntos de luz en los que se han sustituido las lámparas tradicionales por otras de tecnología led. De esta forma, se ha logrado un ahorro de emisiones de CO2 al año de 44.794,79 toneladas, lo que supone casi el 50% de lo que se venía aportando a la atmósfera de este gas, responsable de la intensificación del efecto invernadero y, por lo tanto, del calentamiento global.

Además de estas mejoras para el medio ambiente, la colocación de un mayor número de luminarias led también está suponiendo un ahorro para las arcas municipales en lo que a la factura de la luz se refiere. Antes del cambio, las antiguas farolas suponían un gasto anual de 31.127,24 euros, que se ha visto reducido en más de un 65% con la incorporación de esta tecnología, registrándose un ahorro en la factura de 20.348 euros al año.

Estos datos corresponde solo a la comparativa realizada en las farolas que en los últimos cuatros años se han transformado de la lámpara tradicional, o de descarga que es como se llama técnicamente, a las de led. Un total de 621 luminarias cuenta ahora con este nuevo sistema, más respetuoso con el medio ambiente y económico. De hecho, en el cálculo del ahorro anual habría que añadir el menor gasto que supone el coste de mantenimiento por la reposición de las lámparas que, al tener una mayor vida útil, la necesidad de cambio es mucho menor.

Estos cambios de tecnología se han realizado en hasta 17 ubicaciones distintas de la capital ribereña, destacando zonas como la avenida Castilla, la calle Burgo de Osma y la avenida Luis Mateos, donde se han colocado 147 luminarias led, la urbanización Costaján, que cuenta ya con 165 de estas nuevas lámparas, todo el sector A, donde se han sustituido 107 farolas y el barrio de Sinovas, donde también se han cambiado la totalidad de las luminarias, 30 en concreto, además de otros puntos como los Jardines de don Diego, la calle Postas, el barrio de Santo Domingo o la calle Ruperta Baraya con la carretera de Valladolid.

Estos cambios de farolas a led son gestos que mejoran la calidad ambiental, como el hecho de optar por un asfalto que minimiza el ruido o unas baldosas de aceras que absorben partículas contaminantes, materiales que se van a utilizar en la reurbanización de la avenida de Burgos y el entorno de Moratín.