Sacyl y San Juan de Dios se enrocan y dejan el desenlace a Herrera

Angélica González / Burgos
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Los trabajadores se concentraron ayer delante de la sede de la Delegación de la Junta en Burgos.

La Junta no mueve los precios y ofrece al centro privado actividad quirúrgica pero también que solo se deriven 50 pacientes y que se reduzca la plantilla. La institución sin ánimo de lucro insiste en que así la gestión no es sostenible

A 33 días de que se cumpla el anuncio de la Orden de San Juan de Dios de cerrar su hospital de Burgos las posturas entre esta institución sin ánimo de lucro y la Junta están igual o más alejadas que cuando se conoció el conflicto, hace ya un par de semanas. Tal es así, que todo apunta a que solo una decisión de más alcance político que técnico podría mantener abierto el histórico centro; de hecho, la semana que viene los religiosos se reúnen con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, quien la semana pasada estuvo especialmente duro con los gestores «y dolido», según confesó, por las críticas recibidas.
Mientras tanto, continúan los contactos, con resultados desiguales. El consejero de Sanidad, Antonio Sáez, se reunió ayer con la cúpula directiva en un encuentro que para los religiosos resultó un fracaso pues no se tuvo en cuenta el principal objetivo que persigue, que es que la Administración adecúe el pago que le da por paciente, que considera muy bajo y que, a su juicio, hace insostenible la gestión del centro sanitario.
En cambio, el responsable político cree que se hizo una oferta razonable ya que se dijo sí a dos peticiones que San Juan de Dios le venía haciendo a la Junta desde hace mucho tiempo: que la atención a los pacientes de media y larga estancia y a los de cuidados paliativos salga a concurso público y que se vaya a un pago por procesos, es decir, que no se abone una cantidad por paciente y día de ingreso sino que se ponga un precio a cada tipo de patología que lleve a los enfermos al hospital. El problema es que la orden quiere que esto se produzca de inmediato y el consejero habla de que sería «a largo plazo».
Sáez explicó, además, que se les ha ofrecido actividad quirúrgica -una vez autorizado su quirófano- de manera que el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) pudiera enviar a San Juan de Dios procesos menores (cataratas, varices, juanetes, alguna patología digestiva) para descongestionar su lista de espera quirúrgica, lastrada precisamente por el elevado número de pacientes que están pendientes de estas operaciones.
Por otro lado, sugirió a los gestores del centro privado «que analicen la oportunidad de incorporar modificaciones en las dimensiones, tanto de número de camas como de plantilla, procedimientos de gestión adaptados a su realidad o la incorporación de aseguradoras para garantizar su viabilidad futura».
Por su parte, fuentes de San Juan de Dios explicaron que la Junta también les ha propuesto que la derivación de pacientes subagudos y de media y larga estancia se quedaría en 50 al año cuando el convenio que les unía hasta 2012 y que se ha prorrogado en estos últimos dos años contemplaba 118 camas con posibilidad de aumentar a 140. El comité de empresa se mostró desalentado ante las propuestas de reducción de plantilla  y de pacientes y aseguraron que seguirán con las movilizaciones «hasta donde haga falta».
Esta mañana dos de sus miembros se reúnen con el delegado de la Junta en Burgos, Baudilio Fernández-Mardomingo y los responsables de la orden religiosa explican su postura oficial ante los medios de comunicación. Por la tarde hay una convocatoria de manifestación, a la que el comité ha invitado a participar a toda la ciudadanía. La cita es a las 20 horas en el Hospital de San Juan de Dios y el recorrido irá en dirección a la Plaza Mayor.