Baja la criminalidad un 5% en el primer trimestre en Burgos

F.L.D.
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El asesinato de la calle Progreso de mediados de enero y un pequeño repunte de los robos con violencia son las únicas disonancias de una estadística descendente

Baja la criminalidad un 5% en el primer trimestre en Burgos

Es imposible echar mano de las estadísticas que van publicándose en las últimas semanas y no ver que la crisis sanitarias ha afectado en la sociedad, para bien o para mal. Los primeros 15 días de pandemia a buen seguro han sido claves para romper con la tendencia al alza de tres años en la delincuencia de la provincia de Burgos tal y como muestran los datos del Ministerio del Interior. Si el año pasado la progresión trimestral era de un aumento del 5%, de enero a marzo de 2020 se ha dado la vuelta a la tortilla y la criminalidad ha bajado un 5,1%, pasando de 2.858 infracciones a 2.712. Solo Miranda de Ebro ha mantenido una línea similar a la del ejercicio pasado y ha visto cómo los delitos se han incrementado.

El balance de 2019 confirmaba la teoría de los expertos en seguridad que auguraban un aumento de la delincuencia nada más salir de la crisis económica. El resultado fue un crecimiento progresivo durante tres ejercicios de aproximadamente el 6% cada uno. Pero la bonanza económica que empezaba a percibir la sociedad se ha visto truncada con la llegada del coronavirus. Bien es cierto que el balance de Interior solo refleja 15 días desde que se decretara el estado de alarma, lo que hace presumir que el descenso en el segundo trimestre será aún más notable. 

Solo los homicidios y los robos con fuerza ponen la nota disonante de la estadística de Interior. Y es que el 2020 no pudo empezar de una manera más trágica. A mediados de enero, se produjo el asesinato de un hombre de 42 años de nacionalidad búlgara a la salida de la tienda Alimentación Este, ubicada en la calle Progreso de la capital. Oleg N.P. apuñaló a su hermano Aleksandar Genadiev tras una discusión dentro del local. La Policía le localizó de inmediato y también el cuchillo, que escondió el responsable del negocio en un vehículo de limpieza del Semat aparcado a pocos metros de allí. 

Otros delitos que crecieron en el primer trimestre fueron los robos con violencia e intimidación, aunque es apenas perceptible, pues de los 32 que se produjeron en los tres primeros meses de 2019 se pasó a los 34 de este inicio de 2020. Cabe reseñar que este tipo de infracciones son muy puntuales en Aranda y Miranda. La mayoría (27), se produjeron en Burgos, donde el ascenso es perceptible al ser 8 más que el pasado año. 

También hay que destacar el aumento de los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones que se ha producido en la capital. Entre enero y marzo se produjeron 72 asaltos, 25 más que el pasado año. De ellos, 43 fueron en viviendas, lo que supone un incremento del 20%. Hay que recordar que a principios de año hubo una pequeña oleada de entradas en pisos de la zona de El Plantío. En concreto, los ladrones accedieron tras romper el bombín en casas de los bloques gemelos de la calle Cristóbal Acuña. Todos ellos se produjeron en horas en las que sus propietarios no se encontraban en el interior. 

Casi coincidiendo en el tiempo,  se sucedieron en diferentes puntos de la ciudad una serie de robos en bares, todos ellos con un denominador común: los cacos accedían al local tras reventar el cristal con una alcantarilla. En apenas segundos, se llevaban todo el dinero que podían de la caja registradora y de las máquinas tragaperras.   
Miranda de Ebro es la única ciudad de la provincia que ha experimentado un aumento en la criminalidad durante el primer trimestre, concretamente un 6,3% con respecto al ejercicio pasado, pasando de 263 a 281 delitos. Esta situación está ligada al crecimiento de los hurtos y el tráfico de drogas. 
 

Delitos Sexuales. La tónica general de los tres últimos años de subida de la criminalidad es que los delitos sexuales reflejaban un progresivo incremento. Tanto desde los juzgados como desde los cuerpos policiales han incidido en que el aumento de estas infracciones está íntimamente relacionado a una mayor concienciación de la sociedad, especialmente de las mujeres víctimas de este tipo de abusos que tienen más determinación a la hora de denunciar. 

En el primer trimestre de 2020, los delitos sexuales decrecieron ligeramente, pasando de 23 a 20 (lo que supone un 13% menos). Además, la bajada fue general en las tres principales ciudades de la provincia. No obstante, en cuanto a violaciones con penetración, es necesario apuntar que de enero a marzo se produjeron dos (una de ellas en Burgos capital), mientras que en el mismo periodo de tiempo del pasado ejercicio no se contabilizó ninguna.