Meritxell Falgueras: "Veo la añada de 2018 más elegante"

I.M.L.
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Meritxell Falgueras: "Veo la añada de 2018 más elegante"

Sumiller, periodista, jurado internacional e investigadora universitaria, participaba por primera vez en el comité de cata que ha puntuado la calidad de la cosecha como Muy Buena por tercer año consecutivo

Sumiller, periodista, jurado internacional e investigadora universitaria, Meritxell Falgueras es, además, autora del blog Wines & the City y responsable de compras de la enoteca ‘El Celler de Gelida’, emblemática tienda de vinos ubicada en Sants desde el año 1985. Era la primera vez que participaba en el comité de cata que ha puntuado la calidad de la cosecha pasada, manteniendo la calificación de Muy Buena por tercer año consecutivo.
La añada 2018 la han calificado como Muy Buena pero sospecho que podría haber llegado a Excelente.
A mí me gusta mucho. A niveles de frutosidad, de golosidad, de disfrutar, tal vez para alguien que no sea un experto en el vino, le va a parecer muy buena porque no tiene esa bomba de fruta roja, de golosina, de chuche. A mí, como sumiller, me lo hace pasar muy bien porque veo muchos más matices, lo veo más elegante y, sobre todo, con más personalidad para criarse en botella.
Vosotros lo que tenéis es ese rollo clásico moderno que es como si hubieseis vuelto a los 90 pero con las técnicas de 2020, no sé, es como el vintage moderno.
¿Qué le ha faltado para llegar a la excelencia?

Tal vez más glicerina, más golosidad, pero es verdad que, entonces, ya te pasas, y que lo que mola es que no se puede repetir cada añada. Ha llovido los días que ha llovido, han hecho las temperaturas que han hecho,... A mí me recuerda, analíticamente, un poco a la de 2016, pero es verdad que también ha diferido en cosas, como en el momento de la vendimia.
Está muy bien. A parte que yo creo que vamos a abrir dentro de diez años estos vinos y va a ser un looping aromático, que a mí es lo que me gusta.

De las fases de la cata (vista, olfato y gusto), ¿cuál es la que destacaría?
Yo visualmente los he puntuado bien, porque si no das la talla en la vista, apaga y vámonos. Tiene colores hermosos, pero para mí es como tiene que ser.
Lo que me ha pasado es que he puntuado unos de nariz superbueno en cambio en la boca no, y otro en nariz le veía menos intenso y en boca le veía una persistencia y una chicha increíble. Al que le faltaba una cosa les sobraba en la otra.

¿Cómo ha sido la experiencia que venir a calificar la añada 2018 de Ribera del Duero?
Me apetecía mucho y el Consejo Regulador ha tenido muy en cuenta que soy madre de dos bebés y que no me podía quedar más rato del imprescindible. Es importante destacar que somos ocho mujeres de diez miembros del comité de calificación y nos han puesto facilidades. Esto hace que las mujeres podamos formar parte del mundo del vino sin renunciar a criar a nuestros hijos y sin renunciar a nuestra profesión.
Pero es que, además, yo firmo mis mails con ‘besitos de tinta fina’. Es decir, a mí me mola mucho esta DO, cuando abro una botella de Ribera del Duero es como si estrenase una chaqueta de piel nueva, como si abro la nevera y hay un helado de arándanos, es como si vistiera un vestido rojo de terciopelo.