36 hosteleros piden la exención de tasas y barras portátiles

S.F.L.
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Tan solo 5 de los 41 negocios del sector en Briviesca no han firmado el escrito con las reclamaciones del sector. El Ayuntamiento estudia todas las opciones

A lo largo de la calle peatonal Santa María Encimera se sitúan más de una decena de locales hosteleros de Briviesca. - Foto: DB

Ante la situación de crisis sanitaria y parálisis económica por la que está pasando el país en general, y la que sufre en particular el sector hostelero, los propietarios de los locales de la capital burebana se han agrupado y han remitido un escrito al Ayuntamiento solicitando el apoyo municipal para un grupo al que el estado de alarma le está afectando en demasía al estar obligado a tener sus establecimientos cerrados desde el pasado 14 de marzo de 2020.

Así, desde la Agrupación de Bares y Restaurantes de Briviesca piden la colaboración directa municipal, que pasa por la exención de tasas, tales como la de terrazas, IBI, agua o basuras y la instalación de barras portátiles en el exterior del establecimiento entre otras medidas con el fin de que la apertura de los negocios resulte rentable para los propietarios. «La incertidumbre de no saber cuándo podremos reabrir nuestros locales y en qué condiciones podremos hacerlo es desgarrador, teniendo en cuenta además que nos encontramos en el inicio de la temporada alta del sector y que las pérdidas van a ser muy elevadas», manifiesta Pablo, dueño del bar Abrigaño.

Otra de las medidas que baraja la agrupación y que el Consistorio deberá de estudiar corresponde a la ampliación del espacio destinado a la colocación de las terrazas, como por ejemplo en zonas de estacionamiento, calles adyacentes a los bares y restaurantes o en aceras, siempre respetando la distancia mínima entre mesas de dos metros o uno en el caso de que se instalen pantallas de separación.

Asimismo, cerrar al tráfico la calle Duque de Frías y Justo Cantón Salazar hasta Marqués de Torresoto desde el sábado a las 15 horas hasta el domingo a las 22 para que los establecimientos hosteleros de la zona, que son los que cuentan con menor espacio para situar las terrazas, lo hagan en medio de la vía. «Sabemos que resultará complicado que den por válida la propuesta pero tenemos que intentarlo», manifiestan fuentes de la agrupación. De los 41 negocios relacionados con la hostelería en la capital burebana, 36 han firmado el documento y 5 se han abstenido.

La intención generalizada de los bares es de no abrir una vez que entre la fase 1 del plan de desescalada pero por el momento no hay nada consensuado. « Todo dependerá de las decisiones que tome el Ayuntamiento. Nosotros no vamos a establecer cuando abrir o no, cada uno hará lo que crea más oportuno», manifiesta Davinia del bar Ahora Qué. Las propuestas entregadas al equipo de gobierno se asemejan casi en su totalidad a las solicitudes de otras ciudades del país pero mientras que la situación no se determine todo permanece en el aire y no hay nada establecido.

En el resto de los municipios de la comarca los propietarios de los locales en los que puede llegar a aglutinarse un número importante de personas en las terrazas pretenden esperar a disponer de más información sobre el asunto. En Frías y Poza aún no hay nada determinado pero todo indica que no se pondrán a trabajar antes de que el interior de los locales pueda abrirse de cara al público. En Oña, sin embargo, hay división de opiniones. Mientras unos tienen claro que no iniciarán la actividad en la primera fase otros sí que lo harán.

Bar Janfry: «Si abro solo la terraza es por ofrecer un servicio al pueblo»
José Antonio Casas lleva detrás de la barra del bar Janfry 37 años. Es consciente de que la apertura al 50% de la terraza del local oniense no resultará rentable para su economía pero asegura que lo hará para ofrecer un servicio más al pueblo, que tan triste se ve en los dos últimos meses.

El Rincón del Convento: «Podré atender a los clientes desde las ventanas»
El Rincón del Convento abrió sus puertas en 2013 y desde entonces goza de éxito tanto en el servicio de bar-restaurante como en el de hospedería. Verónica Acebes, propietaria del negocio, iniciará la actividad una vez entre la fase 1, para aportar una lugar de ocio y reunión a los vecinos de Oña.