¿Me multarán por ir a la huerta?

P.C.P.
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Un vecino de Salas de los Infantes requiere saber por qué en Burgos se amenaza con sanción una conducta que en Galicia, por ejemplo, se permite

Las plantas se echan a perder con miles de huertas abandonadas. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

A medida que pasan los días y también la época de plantación, aumenta la urgencia de todos aquellos que tienen huerto y que ven cómo en Burgos se trata de colocar fuera de la legalidad una conducta que otras comunidades sí está permitida. Al menos de viva voz, porque un vecino de Salas de los Infantes ha intentado que la Subdelegación del Gobierno -que tiene la competencia de instruir las denuncias realizadas por los cuerpos y fuerzas de seguridad- se lo ponga por escrito sin éxito.
Este aficionado a la horticultura ha contactado varias veces por teléfono tanto con la Guardia Civil como con la Subdelegación y en dos ocasiones ha requerido una respuesta por escrito para saber a qué atenerse pero nadie ha contestado. Reconoce que, aunque en su caso es ocio y no necesidad, a final de año sí supone un dinero ahorrado en la cesta de la compra. 
Su voz anónima se une a la de otros muchos burgaleses que, con el respaldo de asociaciones y colectivos diversos, reclaman que se dé una respuesta urgente a esta polémica. La última ha sido la del sindicato agrario Coag, que ha registrado un escrito en la Subdelegación para reclamar tanto la apertura de los mercados hortofrutícolas de toda la provincia -que sí funcionan por ejemplo en el País Vasco- como la opción de acudir al huerto, con las medidas higiénicas que se establecen en cualquier otra actividad.
«Es el momento de plantar en los huertos que están desatendidos y vitales para las economías de muchas familias del mundo rural porque llenan las despensas de conservas y de los congeladores para todo el año, necesarias para el autoabastecimiento de la población del mundo rural y el real decreto no deja claro si se permite o no el desplazamiento dejando un vacío legal a merced de las comunidades autónomas», establece el escrito firmado por Cristian Martínez.
En Galicia, por ejemplo, los horticultores han podido desde el primer momento acudir a sus parcelas si estas se encontraban a menos de 500 metros de su domicilio. La distancia mínima se ha eliminado hace unos días y ya es posible incluso poder desplazarse a otro municipio, siempre que esté a menos de 5 kilómetros.
«Desde Coag-Burgos se ha mantenido contacto con la Subdelegación del Gobierno pero seguimos insistiendo, porque son de vital importancia estos meses para la producción de alimentos. Y se ha podido demostrar en esta crisis que sin agricultores ni ganaderos no hay alimentación y los pueblos desaparecen», concluye el sindicato, que apoya el manifiesto en pro de la soberanía alimentaria firmado por varios colectivos, como Mercado Hortofrutícola de Productores Los Carros, El Puchero de Villasur, OgeaBio, Huerta Molinillo, La Despensa Biológica, Huerteco, Fundación Oxigeno, El Granero, Asociación Abrego, Cabaña Real de Carreteros, BioRibera, Ecos del Duero y Coop. Sankara.