Fundación Castresana no abre el centro de día

S.F.L.
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El presidente de la entidad, José Ignacio Castresana, no ofrecerá el servicio en Oña hasta que la situación sanitaria mejore. No obstante, las clases de música para niños se impartirán a partir de octubre

La Fundación Castresana abrió en 2013 el único centro de día de la Bureba. - Foto: Patricia González

La Fundación Castresana, propietaria del único centro de día para mayores de la comarca burebana ubicado en Oña, no abrirá las instalaciones hasta que la situación sanitaria mejore y la pandemia esté más controlada. El presidente de la entidad, José Ignacio Castresana,  piensa que «es prematuro aventurar cuando se darán las condiciones para que podamos reanudar la asistencia sin riego para los ancianos, ya que cada día vemos nuevas noticias y no sabemos cual será la última ola», declara a este periódico. 

El centro de la tercera edad clausuró el 12 de marzo de 2020, previendo lo que «se venía encima», y desde entonces no ha vuelto a ofrecer el servicio a los residentes y sus familiares. Durante los tres meses que duró el confinamiento domiciliario apoyaron  a los 18 ancianos tanto en el aspectos psicológico como material, convirtiéndose en un punto importante en sus necesidades diarias. Sin embargo, a día de hoy ese seguimiento ha desaparecido. «Mi experiencia médica me dice que no se podrá tener seguridad asistencial en los centros de día y residencias de ancianos mientras no sea obligatoria la vacunación de todo el personal asistencial», manifiesta. Por todo ello, el doctor y presidente de la asociación no se aventura en fijar una fecha de apertura de las instalaciones de la villa.

El cierre ha provocado que algunos de los ancianos que acudían a diario al centro hayan tenido que ingresar en residencias como consecuencia de un acelerado deterioro físico y mental en el último año y medio. Asimismo, también ha provocado que los seis empleados que se encargaban del funcionamiento perdieran su trabajo.          

 Pero la Fundación Castresana también juega un papel fundamental dentro de la agenda cultural y de ocio de Oña. En este sentido, el presidente asegura que «sí vemos necesario volver a la normalidad y poner en marcha las clases de música para los niños del colegio y actividades lúdicas para los mayores, que tanto tiempo llevan paradas». Según Castresana, el propósito siempre ha sido «utilizar la institución para actividades culturales y como centro de formación para personas de todas las edades, por lo que se seguirá estando a disposición de cualquier iniciativa cultural a partir del mes de octubre, coincidiendo con inicio del calendario escolar», añade.

En primer lugar y dando un paso más hacia la nueva normalidad, desde la Fundación trabajan para poner en marcha las clases de música para los alumnos del colegio San Salvador. «Pienso que esta disciplina es un vehículo de formación y contacto muy útil, máxime en un mundo vulgarizado por el abuso de dispositivos electrónicos que lo único que producen es el aislamiento del individuo», sentencia. De igual manera, el equipo de dirección prepara una programación de actividades lúdicas para los mayores de las que todavía no adelantan más información. 

casi centenaria. La Fundación Castresana, anteriormente conocida como Goicoechea e Isusi, se formó en 1925 como residencia de mujeres mayores en Madrid. Una organización benéfica sin ánimo de lucro con el fin de atender a trabajadoras, jubiladas y sin recursos.