La garra del cantero

I.L.H.
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Hace 15 años que Arahuetes no muestra su obra en piedra. Dentro de un mes lo hará en Cajaviva Caja Rural, donde reunirá sugerentes gárgolas, monstruos y bichos cincelados con carácter

La garra del cantero

Como la piedra que talla, en la cabeza de Fernando Arahuetes conviven múltiples aristas y formas volumétricas: están sus acuarelas, el óleo abstracto y el realista, las esculturas con objetos reciclados y la caliza. "Me nació tallar piedra. No he ido a ninguna escuela ni nadie me ha enseñado; me puse a ello y me salió", sostiene mientras en su estudio el polvo blanco anuncia que es eso en lo que ahora trabaja. 

Aunque siempre ha tallado, no es por la piedra por lo que más se le conoce. Arahuetes hizo pública una pequeña muestra en 2005, en el Consulado del Mar, junto a sus óleos y acuarelas, pero desde entonces no ha vuelto a mostrar su faceta de cantero. Quince años después lo va a hacer en la sala de Caja Viva Caja Rural, enseñando del 26 de marzo al 31 de mayo al monstruo que lleva dentro.

De su cantera salen gárgolas burlonas, soldados guarecidos bajo un escudo grisáceo que aprovecha el tono de la piedra, navegantes con tricornio, un arquero arrepentido creado a partir de una dovela que da forma al arma, un músico curioso o un lagarto que se camufla en el verde musgo que ha adquirido la piedra tras permanecer dos años a la intemperie. 

Hay seres alados con garras, dientes afilados, espinas dorsales marcadas y dos sexos, aunque solo el propietario de la pieza tiene este secreto a su alcance. Y bichos fantásticos que mantienen el discurso de Arahuetes a lo largo de su trayectoria: "Los monstruos me salen de dentro. Ya los veía de niño en la ropa amontonada en la habitación y ahora se ha materializado en una piedra. Yo voy creciendo en capacidades, y lo que hago también, por eso puedo pasar de los tubos de plástico y el material reciclado a la piedra. Estoy centrado en hacer, no obligado", admite en voz alta.

La marca Arahuetes es evidente en cualquiera de las disciplinas que aborda, además de por su honestidad por la temática que le representa, a menudo centrada en lo orgánico, en lo que sale de dentro: "Normalmente hago bocetos porque si no supone una mayor complicación. Es cierto que la piedra a veces te lleva por otros derroteros (y al ritmo que ella quiere porque tú no se lo puedes imponer), pero tienes que tener claro lo que quieres. La piedra es muy laboriosa y no tiene corrección. Tienes que tomar decisiones continuamente y no te permite la distracción, no te puedes abstraer pensando en otras cosas porque entonces se rompe o te haces daño o no sale lo que esperas", señala mientras en el estudio se concentran preparándose en cajas de embalaje un bicho con costra, un animal de cuernos excesivos (un súper cabrón), un marciano y una cabeza gigante.

El color de la piedra. Las piezas que documenta desde el bloque inicial proceden de sillares de derribo o canterías, y va combinando caliza de Hontoria con piedra rosa de Sepúlveda o mineral de Santo Domingo de Silos, un poco más denso. "Quizá la más fácil sea la caliza y la más complicada la de Silos, pero por otra parte esta última es la más agradecida para los detalles", apunta orgulloso, por otro lado, del oficio de cantero y la piedra de la provincia. En lugar de su apellido completo, como suele firmar en sus cuadros, las esculturas llevarán la marca de cantero, rindiendo homenaje a quienes han hecho gala de cincel y grande la piedra en iglesias y catedrales.

El color, marca también de su pintura, es aquí el que consigue con las tonalidades de las piedras y el proceso del tiempo a las que las somete, protegiéndolas del exterior o exponiéndolas, mojándolas con agua de lluvia o buscando la pátina de los años. Ese carácter incita también a tocarlas y por eso para la exposición que inaugurará dentro de un mes con una veintena de piezas espera poder preparar algo específico para que puedan ser palpadas en la oscuridad. 

...Entre el polvo blanco, los cinceles y la rugosidad del material, Arahuetes ha encontrado la garra con la que comunicarse en este momento, mientras en el otro extremo del estudio continúan los lienzos y el papel, esperando su turno futuro: "Si eres artista tienes que estar atento a los cambios y a los nacimientos que se producen en ti. No puedes estar justificando tus actos por la economía, por el trabajo que te da un resultado concreto. El arte se relaciona mucho con el dinero, pero no tiene nada que ver", sentencia el artista burgalés.