La obra de la calle Virgen del Carmen estará lista en un mes

I.M.L.
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El proyecto más retrasado es el de la sede policial, paralizado desde 2019

La urbanización del entorno de la calle Virgen del Carmen solo estuvo parada durante dos semanas. - Foto: Adrián del Campo

Los trabajos de construcción en la capital ribereña apenas se han visto afectadas por el estado de alarma, lo que está facilitando que las obras que el Ayuntamiento arandino tiene pendientes de realizar desde hace meses. A excepción de dos semanas en las que las obras se pararon de manera general, el resto del tiempo no se han visto afectadas las construcciones. El concejal de Obras del Consistorio de Aranda, Alfonso Sanz, apunta que, aunque "los plazos administrativos están paralizados" no se registran nuevos retrasos en el horizonte temporal marcado en las licitaciones para completar las obras más destacadas. 

La construcción que lleva más retraso es la de la nueve sede de la Policía Local, en la calle Valladolid frente a la estación de autobuses, que lleva paralizada desde el pasado año ante la necesidad de realizar cambios en la redacción del proyecto para incluir, entre otras cosas, unos sótanos que facilitarán algunas labores de los agentes y aumentarán el espacio con el que contarán las nuevas dependencias. Aunque los trabajos sobre el terreno no se han reanudado, sí se ha completado el trámite administrativo para que pueda ser así.

"Está tramitado todo el expediente con lo que tenía que mandar la empresa para la modificación del refundido del proyecto, está a falta de darles cuenta para que puedan empezar cuando quieran, solo faltaba notificarlo", reconoce Sanz.

Esta inversión, que supera el 1,3 millones de euros como base de licitación, tenía que estar lista para su ocupación este verano, pero los modificados del proyecto inicial van a provocar que se dilaten los plazos y desde el Ayuntamiento dan por bueno si la obra está concluida antes de que termine este año 2020.

Otro de los frentes abiertos es la urbanización del entorno de la calle Virgen del Carmen, que comenzaba el pasado mes de noviembre de 2019 y a la que la declaración del estado de alarma le pilló muy avanzada. Uno de los mayores problemas que tenía este proyecto era la colmatación del enorme agujero que presentaba el terreno en las traseras de la gasolinera, que ya está relleno. "En Virgen del Carmen sí que están trabajando, pararon dos semanas y al principio estuvieron trabajando poca gente para evitar contactos e iban a un ritmo muy lento", especifica el edil de Obras, que cree que esta urbanización con un coste cercano al millón de euros estará concluida dentro de los plazos establecidos, marcándose como margen el mes de junio. 

A estas dos grandes obras, Sanz suma otros dos trabajos que están en su recta final, como la construcción del nuevo edificio donde antes estaba el de la Banca Pecho, que ya en febrero veía como se retiraban la grúa y los andamios, a falta de pequeños remates constructivos y su adecuación para acoger las oficinas municipales allí destinadas, para lo que se han consignado dos partidas en el proyecto de remanentes de tesorería.

El otro proyecto que está en ciernes es la apertura de la calle Obispo Velasco, después de que se llegase a un acuerdo con la junta de compensación de ese proyecto de construcción, con lo que quedarían conectadas las calles Carrequemada y Pedrote. "Estamos pendientes de que acaben las obras para abrirla al tráfico", insistía el concejal de Obras.

Echar el resto. La amplia plantilla que compone la Concejalía de Obras y Servicios no ha dejado de trabajar en este periodo de confinamiento por el estado de alarma. Sanz puntualiza que el teletrabajo se está desarrollando dentro de la normalidad y los expedientes se siguen tramitando de forma "más o menos normal". 

"La gente trabaja desde casa, haciendo informes y avanzado cosas. Desde el primer día hay gente en la oficina y en las últimas semanas se han incorporado más", explica Sanz la forma en la que han organizado el trabajo en su área en las últimas siete semanas, destacando que "han salido muchos expedientes que estaban parados o en trámite" ya que "se ha trabajado por parte de los técnicos tanto o más que cuando se está en la propia oficina presenciales" al no tener que atender a los usuarios que acuden allí de manera habitual.