La lactancia materna arraiga tras los partos en el HUBU

Angélica González
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El hospital se está preparando para conseguir la acreditación IHAN sobre humanización del nacimiento y la lactancia que promueven la Organización Mundial de la Salud y Unicef

Una madre da de mamar a su hija - Foto: Luis López Araico

Las tasas de lactancia materna conseguidas en el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) están en parámetros de excelencia. Así, el 90% de las mujeres que paren allí salen del centro dando de mamar de forma exclusiva y casi el 80% no ha necesitado dar ni un solo suplemento a sus criaturas durante el ingreso. Llegar a estas buenas cifras, que son uno de los objetivos requeridos para conseguir la acreditación IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia), promovida por Unicef  y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha conseguido gracias al trabajo que se viene desarrollando de forma conjunta desde varias áreas y diferentes profesionales: la planta de puerperio, Neonatología, Pediatría, paritorio, enfermeras, matronas, auxiliares, ginecólogas y hasta un anestesista conforman la nómina de profesionales implicados en este objetivo. 

Son, además, quienes forman parte del Comité de Lactancia del hospital, órgano consultor recientemente constituido, que también  engloba a personal de Atención Primaria (pediatra, enfermera y matrona) y al grupo Madres de la Leche, que desde 2004 viene dando soporte a las mujeres y resolviendo todas sus dudas sobre esta forma de alimentación natural. «El Comité de Lactancia trabaja para que haya una política clara y activa en pro de la lactancia, para favorecer una formación adecuada del personal y para que el hospital llegue a conseguir la acreditación IHAN», explicó Carmen Enrique, enfermera del HUBU y consultora certificada en lactancia materna, que el próximo 8 de octubre dará la charla Lo que todo el mundo sabe de la teta... Desmontando mitos en la lactancia, dentro de los actos organizados por Madres de la Leche con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

En la actualidad, el Hospital Universitario de Burgos se encuentra en la primera fase para conseguir  este marchamo de calidad otorgado por Unicef y la OMS. En total, son cinco los requisitos que tiene que cumplir un hospital para ser acreditado. El primero es haber transitado por los 10 pasos para «una feliz lactancia natural» que incluyen, entre otros, ayudar a las mujeres a iniciar la lactancia en la media hora siguiente al parto, no dar a los recién nacidos otra cosa que no sea leche materna, practicar el alojamiento conjunto y fomentar los grupos de apoyo. Las otras condiciones son ajustarse al código de comercialización de sucedáneos de leche materna, tener al menos un 75% de lactancia materna exclusiva hasta el alta, ofrecer apoyo a las madres que deciden no amamantar y enseñarles cómo preparar y administrar biberones  de manera segura y ofrecer una asistencia al parto acorde con la Estrategia de Atención al Parto Normal del Sistema Nacional de Salud.

la importancia de los grupos de apoyo. Como se ve, esta iniciativa de la OMS y Unicef da mucha importancia a los grupos de apoyo como Madres de la Leche. Con 15 años de existencia ya en la ciudad, está formado por 148 socias que ofrecen a las mujeres diferentes servicios: apoyo ‘madre a madre’ incluso en el mismo hospital si así se solicita, reuniones informativas, consultas por teléfono y correo electrónico y préstamo de material prolactancia y de crianza (sacaleches, libros, documentación, portabebés, bañeras, tronas...). La asociación tiene, además, a varias socias a las que las mujeres pueden llamar para asuntos muy concretos como la lactancia en prematuros, en gemelos o los derechos que asisten a las mujeres en ese momento de sus vidas. Todas ellas constituyen una auténtico sanedrín de expertas que comparten con las mujeres las claves de una lactancia de éxito (que es aquella que termina cuando así lo desean tanto la madre como la criatura, según la definen), resuelven dificultades, aconsejan sobre la lactancia y la incorporación al trabajo fuera de casa y sobre otros asuntos como la extracción de la leche materna, el masaje infantil y los cólicos del bebé, el sueño, el destete, etc.

Otro de sus objetivos es la divulgación y la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna en la que, como decimos, se van a despejar dudas sobre los bulos que la rodean. En la charla -que quiere ser un coloquio participativo- la enfermera Carmen Enrique contará con la colaboración de Elba Chapero, Estíbaliz Ortega, María José Presencio y Beatriz González, de Madres de la Leche, y de las profesoras de la UBU María Simarro y Ángela Varela.

«Hay bulos para todos los momentos de la lactancia -explica María José Presencio, enfermera de Atención Primaria y madre lactante- desde el momento en el que nacen hasta cuando empiezan las revisiones del pediatra, la ‘crisis’ que aparece alrededor del primer mes, el no tener leche, el que si tomas determinados alimentos la leche va a saber mal...».

Los más dañinos serían, a juicio del grupo de apoyo, los del inicio, que se mezclan, además, con críticas y presiones del entorno familiar y social: «Uno muy frecuente es el que dice que el niño llora porque tiene hambre y que no aguanta las tres horas porque la madre no tiene suficiente leche y es completamente falso porque la lactancia materna es a demanda, cuando el niño lo pida, y aunque esto está ya ampliamente divulgado, aún quedan algunas personas que lo dicen,  que piensan que para que todo vaya bien hay que darles cada tres horas, incluso sanitarios, aunque cada vez menos».

Tampoco es cierto que haya que  ‘cronometrar’ un determinado tiempo mientras se tiene al niño en cada pecho ni que hay que vaciarlos. Otro de los mitos que más les duele a estas expertas es ese que han escuchado muchas madres y que dice que su leche no vale para sus hijos. «Sabemos que en estos consejos no hay mala intención, es la cultura que subyace y por la que las mujeres más mayores vuelcan sus propias experiencias».



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