Niegan que la base telefónica perjudique a una hipersensible

A. DEL CAMPO
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El Tribunal Superior de Justicia da la razón al Ayuntamiento de Aranda y a la empresa de comunicación y concluye que no hay pruebas de que la estación afecte a la salud de la vecina del barrio de la harinera

Estación telefónica colocada en el entorno de la harinera. - Foto: DB

Hace prácticamente un año saltaba la polémica. Una vecina de Aranda afectada de Sensibilidad Química Múltiple e Hipersensibilidad Electromagnética (EHS) denunciaba la instalación de una estación de telefonía móvil cercana a su vivienda que, según afirmaba ella misma, agravaría su enfermedad. Pues bien, tras meses de espera, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha desestimado el recurso de apelación interpuesto para solicitar la suspensión inmediata de la actividad y el desmantelamiento de la estación base de telefonía situada en el polígono 11, parcela 3 de Aranda de Duero, junto a la harinera.

La Justicia no frena por tanto la  base de telefonía móvil al no considerar probadas las causas alegadas por la denunciante para pedir la retirada del sistema de comunicación. Según la sentencia, "la estación base de autos no está ni ha estado en funcionamiento" por lo que "los supuestos daños a la salud denunciados por la actora no pueden ser debidos a dicha estación base". 

Tampoco se concluye que una vez operativa la instalación, esta pueda afectar a la vecina. "No se ha acreditado por la parte actora que de la no adopción de dicha medida cautelar resulte para la solicitante la causación de daños o perjuicios de difícil o imposible reparación. No niega ni pretende negar la Sala el contenido de los informes médicos aportados por la actora y relativos a la situación que sufre y padece la actora, pero en el presente caso por un lado resulta que esa situación es previa a la instalación de la estación base de telefonía móvil, y segundo, nada se ha probado acerca de que su estado se haya agravado por la instalación de dicha antena", se detalla en la sentencia.

Las otras apelaciones de carácter administrativo referentes a la concesión de licencias tampoco han sido aceptadas, por lo que el tribunal ha dado la razón tanto al Ayuntamiento de Aranda como a la empresa Telefónica Móviles España S.A.U. El Consistorio ha defendido, según se recoge en la resolución, "que en todo caso no existe ningún acto administrativo atentatorio al derecho fundamental a la salud de la recurrente, amén de que además debe completarse el expediente administrativo respecto de las competencias de control de la legalidad urbanística de esta Corporación, respecto de la instalación de la estación de telefonía móvil". 

Por su parte, la empresa de telecomunicaciones, también según lo registrado en la sentencia, ha mantenido que "la estación base de autos no está ni ha estado en funcionamiento, no habiendo permitido el Ayuntamiento su actividad; que por ello los supuestos graves daños a la salud que dice padecer la apelante no pueden haber sido causados por dicha estación". A esto añade: "La medida cautelar solicitada es totalmente improcedente, carece de sentido y de toda lógica, al haber quedado demostrado que ni la actuación del Ayuntamiento ni la Estación Base de TME han causado o están causando perjuicio alguno a la demandante".

La vecina afectada de EHS ha mantenido en este último proceso lo que siempre ha defendido,  que las ondas de las estación provocarían un "grave deterioro de su salud y de su calidad de vida". De hecho, la mujer ya explicó hace un año a este periódico que la nueva instalación podría obligarla a tener que marcharse de su casa y cambiar de residencia. Y es que esta arandina vive completamente aislada en su domicilio debido a que no puede exponerse a los diferentes tipos de ondas que hay en las calles. En su momento consiguió 4.000 firmas de ciudadanos que pedían la retirada de la estación telefónica.