Pillan a un guarda rural distribuyendo setas con el uniforme

F.L.D.
-

La Guardia Civil investigó los hechos al identificar en un vídeo difundido en redes sociales a este profesional que incumplía el estado de alarma y transportaba una cantidad no permitida de perrochicos sin tener licencia de aprovechamiento

La Guardia Civil ha identificado y denunciado en Burgos a un guarda rural de campo de 41 años de edad por incumplir el confinamiento y transportar setas excediendo el límite establecido y sin tener licencia de aprovechamiento. El suceso tuvo lugar el pasado 16 de abril, tal y como ya adelantó Diario de Burgos en su edición impresa. 

Con la cuarentena, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuentan con la inestimable ayuda ciudadana, que desde sus ventanas controlan lo que ocurre en el entorno de sus casas y llegan a donde los agentes muchas veces no alcanzan. En estas circunstancias, y gracias a internet y a las nuevas tecnologías, cualquier infracción se  difunde en apenas minutos y más pronto que tarde llega a las autoridades. En una de esas vigilancias, un vecino de Burgos sorprendió a un guarda rural entregando setas a otra persona. La Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Castilla y León (Apamcyl) lo difundió a través de las redes sociales y los hechos ya se están investigando. 

En el vídeo, que grabó un vecino de la capital burgalesa desde su ventana el pasado miércoles a medio día, se puede observar cómo el guarda rural, vestido de uniforme, recoge productos micológicos de una caja que transportaba en el maletero del coche de trabajo y se los entrega a otra persona. Esto, recuerdan desde Apamcyl en Twitter, supone una actividad ilegal y se apresuran a aclarar que el infractor no es ni un agente medioambiental ni un funcionario público, sino que se trata de un empleado de la seguridad privada. 

Captura del vídeo en el que se ve al guarda rural (vestido de uniforme y en el coche oficial) entregando los perrochicos a otra persona. Captura del vídeo en el que se ve al guarda rural (vestido de uniforme y en el coche oficial) entregando los perrochicos a otra persona. - Foto: OPC

Las imágenes, que apenas tardaron unas horas en viralizarse, no aclaran si el guarda rural estaba regalando o vendiendo las setas. No obstante, algunas fuentes recalcan que ese no es el fondo de la cuestión, sino que el mero hecho de que un profesional de la seguridad privada, vestido de uniforme y con un coche oficial, esté realizando esa actividad ya significa que está infringiendo la ley. 

Y es que, el reglamento disciplinario de la normativa que rige a los profesionales de la seguridad privada, en la que se engloban los guardas rurales -encargados, por ejemplo, de controlar los cotos de caza y también de setas-, prohíbe tajantemente este tipo de conductas. 

Es la Guardia Civil, a través del Servicio de Protección y Seguridad (Seprose), el encargado de velar por el cumplimiento de la normativa por parte de los guardas rurales, de acuerdo con la distribución de competencias establecida en la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El profesional fue citado en dependencias oficiales del Acuartelamiento de la avenida Cantabria de Burgos el pasado 17 de abril, donde los guardias indagaron sobre el origen y la titularidad de las setas, si bien este no pudo aclarar su procedencia.

Tras comprobar que carecía de los permisos necesarios (licencia de aprovechamiento) para la recolección de setas, y además que la cuantía era superior al límite diario autorizado, que no debe exceder de 3 kilogramos, ha sido denunciado por una infracción al Decreto 31/2017, de 5 de octubre, por el que se regula el Recurso Micológico Silvestre en Castilla y León. A la vez, fue denunciado por incumplir la limitación de movimientos impuesta por el Real Decreto 463/2020 que establece el estado de alarma.