Comedores escolares para mitigar la pobreza en verano

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Comedores escolares para mitigar la pobreza en verano - Foto: Luis López Araico

Algunas comunidades, como Andalucía, Aragón, Extremadura o Canarias, deciden abrir los colegios en los meses estivales para ofrecer un servicio de comida a los niños más vulnerables

La disparidad de criterios que han mostrado las comunidades frente a la recomendación del Defensor del Pueblo de abrir los comedores escolares en verano provocará una desigualdad de los niños de familias vulnerables en función de su lugar de residencia. Mientras en unas zonas sí se ofrecerá este servicio, como Canarias o Andalucía, en otras, como Galicia o La Rioja, los pequeños tendrán las puertas cerradas.
Según el Instituto Nacional de Estadística, la pobreza infantil en España alcanza ya al 31,9 por ciento de todos los menores de 16 años, adolescentes y niños que en muchos casos hacen la comida principal, cuando no la única, en el comedor de su centro educativo. Sin embargo, no hay estadística oficial que mida cuántos pequeños en cada región afrontan una situación de malnutrición.
El argumento esgrimido por quienes se niegan a apostar por este modelo, como el PP gallego o el riojano, se basa en que la medida podría «generar excesiva visibilidad» a estos casos y «discriminación», estigmatizando a los niños que acuden al comedor en verano frente a los que tienen garantizada la alimentación en casa.
Desde Save The Children contestan que «este es un argumento válido, pero no sirve como pretexto», porque «depende de cómo se haga». En su opinión, habilitar el comedor en el colegio «debe ser una medida puntual con carácter de urgencia y paliativa», enmarcada en actividades abiertas no solo a niños en situación de vulnerabilidad y basada en datos objetivos sobre las necesidades de la población de cada comunidad, una información que no existe.
Para el coordinador de campañas de Ayuda en Acción, Alberto Casado, la discusión sobre el estigma o no es «una polémica ficticia» porque se pueden respetar de forma simultánea el derecho a la intimidad del menor con su derecho a recibir una alimentación.

Las que se niegan.

Navarra y País Vasco ya han manifestado que descartan la apertura de los comedores pues no lo consideran necesario y no han recibido peticiones de sus ayuntamientos que les hagan pensar lo contrario.
Galicia se niega porque considera que podría «generar visibilidad» a estos casos y «discriminación», el mismo argumento de La Rioja, Valencia y Castilla y León.
Los territorios que no concretan si abrirán o no, pero que se muestran positivos a posibles posiciones intermedias como llegar a acuerdos con los propios centros o ayuntamientos que así lo soliciten son Madrid, Castilla-La Mancha, Cantabria y Baleares.
Por el contrario, el Gobierno de Aragón sí tiene intención de abrir los comedores, «pero ni mucho menos» todos los de la región.
En Cataluña, y por primera vez, se ha autorizado a los centros educativos a abrir seis horas diarias de lunes a viernes para realizar actividades lúdicas y educativas que conlleven asimismo dos comidas para los chavales. En la misma línea se sitúa Canarias.
Murcia pone a disposición de los servicios sociales los comedores escolares de los centros.
Por último, Extremadura mantiene que abrirá «siempre que sea necesario», aunque se apostará en paralelo por campamentos de verano, así como talleres de alimentación saludable.