El hombre asesinado tenía a su hija en brazos en el tiroteo

SPC
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El joven de 27 años recibió varios disparos, uno de ellos en la cabeza, en un presunto ajuste de cuentas

Miembros de la Policía Nacional acordonan el lugar donde se ha cometido el asesinato en la capital salmantina - Foto: Ical

Un presunto ajuste de cuentas terminó ayer con el asesinato a tiros de un hombre de 27 años en plena calle de Salamanca. El joven, conocido como ‘Chispi’, se encontraba en el momento del ataque con su hija en brazos cuando recibió el impacto de varios disparos sobre las 13.43 horas, a la altura del número 10 de la calle Maestro Soler. Al cierre de esta edición, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado seguían con la búsqueda de los autores del tiroteo. Tal y como confirmó la Subdelegación delGobierno más tarde, fueron dos personas las que participaron en la comisión del asesinato. 
Según declaraciones de los vecinos, el hombre fallecido estaba en el momento del ataque apoyado en una barandilla con su hija en brazos en una pequeña plaza situada en la calle Maestro Soler del barrio del Tormes de Salamanca, cuando varios encapuchados se acercaron y le dispararon al menos cuatro tiros, uno de ellos en la cabeza, para asesinarle, tras lo que emprendieron la huida, presuntamente a bordo de un coche.
Tras estos hechos, la sala de operaciones del 112 avisó del incidente a la Policía Local de Salamanca, al Cuerpo Nacional de Policía, y a Emergencias Sanitarias de Sacyl, que envió una UVI móvil con personal médico que, una vez en el lugar de los hechos, solo pudo confirmar el fallecimiento del varón de 27 años.
Como consecuencia de los disparos, la víctima soltó a la niña, que cayó al suelo recibiendo un golpe por el que fue trasladada en ambulancia, por los servicios de Emergencias Sanitarias – Sacyl, al Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, según informaron a Ical fuentes del Servicio de Emergencias Castilla y León 112 y la Policía Nacional.
Al oír los disparos, y siempre según las declaraciones de los vecinos, la pareja de la víctima, que vivía en la misma calle, bajó y trató de detener la hemorragia de las heridas causadas por los disparos. Sin embargo, ni su labor ni la de los servicios médicos desplazados hasta el lugar de los hechos pudieron hacer nada por salvar la vida del joven de 27 años, que falleció en el lugar.
Debido al revuelo generado por el asesinato y la presencia de la Policía Nacional, numerosos vecinos se agolparon frente a la zona acordonada donde se había producido el suceso, entre los que se encontraban familiares y amigos de la víctima que profirieron gritos de dolor y de amenaza a los autores de los hechos, hasta que se produjo el levantamiento del cadáver, pasadas las 15.25 horas.
Una detonación cercana

La presencia policial no se delimitó solo al lugar del asesinato, sino que varios agentes acudieron, media hora después del aviso, a una zona cercana donde se había producido una detonación, que aún se investiga si fue consecuencia de un disparo o de un petardo, y llegaron a entrar en una vivienda de la cercana calle de Manuel de Falla, también en la capital salmantina.
Además, y mientras continúa la investigación para hallar el paradero de los presuntos autores del asesinato, cuyos primeros indicios apuntan a que estuvo motivado por un ajuste de cuentas, la Policía Nacional desplegó un operativo en la salida de la ciudad desde el barrio del Tormes para evitar la huida de los autores.