Ahorro de tiempo en el reparto de pantallas protectoras

B.G.R.
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El catedrático de la UBU Joaquín Pacheco adapta su programa de optimización logística para hacer más eficiente la distribución del material sanitario fabricado en impresoras 3D. Los primeros resultados arrojan 60 minutos menos

Uno de los mapas realizados por el profesor de Economía Aplicada.

Los investigadores de la Universidad de Burgos han puesto sus conocimientos al servicio de la lucha contra el coronavirus. Cada uno en su área de conocimiento, como es el caso del catedrático de Economía Aplicada Joaquín Pacheco. Este experto en matemáticas y estadística ha adaptado el sistema de información geográfica (GIS en sus siglas en inglés) que había desarrollado previamente para optimizar el transporte público y la logística comercial a las rutas de recogida y reparto de las pantallas protectoras que se están fabricando con impresoras en tres dimensiones para personal sanitario y otros colectivos.

El programa desarrollado por Pacheco se implementó a principios de este mes y los primeros resultados avanzan que el diseño estratégico de los recorridos, minimizando las distancias existentes entre 60 o 70 localizaciones que suelen recorrerse, permite ahorrar hasta una hora de tiempo a los profesionales que se encargan de esta tarea, ya sean efectivos de Protección Civil, Cruz Roja o el Ayuntamiento. "Se consigue que la actividad se lleve a cabo de la manera más eficiente posible porque estas personas tienen muchas más labores que realizar", precisa.

El grupo de voluntarios que participa en la fabricación de estas viseras está coordinado por la UBU y fue su Unidad de Cultura Científica, así como voluntarios de Protección Civil, la que se puso en contacto con este profesor para el desarrollo de un sistema de programación aplicado tanto a la recogida como a la entrega de estos dispositivos en los distintos destinos. A partir de ahí, según explica, tuvo que adaptar manualmente los datos de su sistema propio introduciendo las nuevas localizaciones requeridas para ese fin. 

Los puntos donde se retiran son, principalmente, domicilios o sedes de empresas con impresoras 3D, aprovechando la vista para dotar a los voluntarios de material para fabricar nuevas viseras. En cuanto a los lugares donde se depositan, inicialmente fue el HUBU, así como centros de atención primaria y asistenciales, donde se siguen reclamando aunque ha bajado la demanda, añadiéndose en las últimas semanas el pequeño y mediano comercio. En la elaboración de los recorridos también se tienen en cuenta los puntos de origen y llegada de las entidades distribuidoras y los vehículos disponibles.

La Unidad de Cultura Científica comunica todos estos datos a Pacheco, que los introduce en su programa para obtener la ruta más óptima y una vez localizada se la remite a la misma entidad para que esta la ponga en conocimiento de  quienes se vayan a ocupar de ese cometido. El investigador ha introducido en su programa más de 400 localizaciones de Burgos y capital, así como otro centenar en la provincia. En este sentido, reconoce que a día de hoy la frecuencia de los recorridos, que no son diarios, ha disminuido en centros sanitarios o residencias, si bien se está notando un aumento de la distribución en el sector comercial.

Pacheco ha remitido su proyecto al Comité de Expertos contra el coronavirus impulsado por el Centro Español de Matemáticas (CEMAT), que, según avanza, lo ha incorporado a un documento interno de aplicaciones matemáticas destacables contra el virus que se hará público próximamente.